El economista Kevin Warsh se convirtió este miércoles en el nuevo presidente de la Reserva Federal (Fed) estadounidense después de que el Senado aprobara su candidatura para dirigir el banco central de la primera economía mundial. La candidatura de Warsh ha prosperado con 54 votos a favor y 45 en contra. El economista Warsh, de 56 años, se convierte en el decimoséptimo presidente de la Fed. 

Warsh ha sido el candidato propuesto y avalado por el presidente norteamericano Donald Trump, que lo nombró el pasado mes de enero, en sustitución de Jerome Powell, un presidente de la Fed con quien Trump mantenía una elevada tensión desde hacía meses por su negativa a bajar los tipos de interés y difundiendo públicamente críticas a su gestión. Jerome Powell ha estado en el puesto desde 2018 tras haber sido nominado también por Trump durante su primer mandato (2016-2021).

En la última reunión bajo la presidencia de Powell, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) de la Fed optó por mantener los tipos de interés en el rango objetivo del 3,50% al 3,75%, evitando modificar el rumbo de su política monetaria ante unos efectos del conflicto en Oriente Próximo todavía inciertos.

Trump se ha mostrado convencido de que el exfinanciero con amplia experiencia en Wall Street aplicará una gestión más expansiva de la política monetaria, siguiendo sus preferencias. Sin embargo, a los analistas se les antoja complicado que la Fed apueste de inmediato por la flexibilización en un momento en que la inflación en Estados Unidos se acerca al 4% impulsada por la guerra contra Irán y el cierre del estrecho de Ormuz.

Kevin Warsh estuvo vinculado con anterioridad con el máximo organismo de la política monetaria norteamericana. Fue miembro de la junta de gobernadores de la Fed que abandonó la institución por diferencias con la política monetaria defendida por la administración de Barack Obama en el año 2011. En esta etapa, como gobernador de la Reserva Federal durante la crisis financiera de 2008 actuó como puente entre el banco central y Wall Street. El nuevo presidente también ha trabajado con anterioridad para gigantes financieros como Morgan Stanley.

El nuevo presidente de la Fed se ha apresurado en su declaración inicial ante el Comité Bancario del Senado, a finales de abril, a proteger la independencia de la institución sobre los tipos de interés. En su plan para reformar el banco central, Warsh ha mostrado su intención de priorizar la herramienta de los tipos de interés frente a la variación del balance de la Fed en materia de política monetaria, el cual ha esgrimido que solo tiene consecuencias sobre quienes cuentan con activos financieros, mientras que los cambios en el precio del dinero "afectan a un sector mucho más amplio de la economía".

También ha criticado que los gobernadores hagan declaraciones previas a las reuniones sobre decisiones de tipos, algo que ha calificado como "bastante contraproducente" y que ha extendido al resto de previsiones, como las proyecciones sobre el rumbo de los tipos -denominado 'dot plot'-.

Por su parte, Powell, acosado por la Casa Blanca desde el año pasado, ha decidido a su vez, en contra de la tradición, permanecer como miembro de la Junta de Gobernadores tras abandonar la presidencia este viernes. Powell ha dicho que permanecerá como gobernador al menos hasta que la investigación interna que lleva a cabo la propia Fed a instancias de Trump "concluya de manera definitiva y transparente".