Barcelona comparte el primer puesto del ranking de ciudades europeas más atractivas para la inversión inmobiliaria hotelera con Londres, según una encuesta elaborada por la consultora CBRE con opiniones de inversores de todo el continente. La capital catalana ha experimentado una subida significativa en solo un año, pasando de la quinta a la primera posición. Madrid, por su parte, se sitúa como la tercera ciudad europea con más atractivo para este tipo de inversiones, lo que consolida a España como el destino favorito para los inversores hoteleros en Europa por tercer año consecutivo, por delante de Italia, el Reino Unido y Portugal.
En Catalunya, el sector hotelero concentró el 27% de toda la inversión inmobiliaria durante el año 2025, con un volumen total de 934 millones de euros. Esta cifra representa un récord histórico y supone un incremento del 51% respecto al año anterior. Los datos reflejan un interés creciente por parte de los fondos de inversión internacionales y de los grandes patrimonios familiares por posicionarse en un mercado que combina una demanda sostenida con una oferta limitada.
Según el informe de CBRE, el atractivo de Barcelona se basa en dos factores principales. Por un lado, la fortaleza de la demanda, tanto turística como de negocios, sostenida por el posicionamiento de la ciudad como uno de los principales destinos europeos del sector del turismo de negocios. Por otro, un contexto de oferta limitada, marcado por las restricciones urbanísticas al crecimiento de alojamientos turísticos y a nuevos desarrollos hoteleros.
Esta combinación genera un desequilibrio entre oferta y demanda que presiona los precios al alza y mejora la rentabilidad de los activos existentes. El director ejecutivo de CBRE en Barcelona, Xavier Güell, ha explicado que el gran volumen de demanda internacional de viajeros, junto con la oferta limitada de hoteles en la capital catalana, "convierte cualquier hotel de la ciudad en un bien escaso y de valor refugio". Esta percepción explica que los inversores vean Barcelona como una plaza segura para colocar capital, incluso en contextos de incertidumbre geopolítica o de volatilidad financiera.
Tercer año consecutivo como destino favorito en Europa
El liderazgo de Barcelona y Madrid sitúa a España, por tercer año consecutivo, como el destino más atractivo de Europa para la inversión hotelera. El ranking lo completan Italia, el Reino Unido y Portugal, en este orden. En cuanto a las inversiones ejecutadas durante el año 2025, España concentró el 18% del volumen total de inversión hotelera en Europa, solo por detrás del Reino Unido. Esta cifra confirma la capacidad del Estado para atraer capital extranjero en un sector que vive una profunda transformación pospandemia.
El informe de CBRE señala que, más allá del ciclo económico, existe una consideración creciente del sector hotelero como una inversión de carácter estructural. Esta tendencia está impulsada por factores de largo plazo, como el auge del turismo de experiencias, el incremento de la demanda global de viajes y la consolidación de las ciudades como centros neurálgicos de actividad económica y cultural. El mercado ibérico, con España y Portugal, destaca como uno de los principales polos de atracción de capital en Europa, gracias a su estabilidad institucional, la calidad de su oferta turística y su conectividad internacional.
Un primer trimestre de 2026 con 1.000 millones de inversión
Los datos del primer trimestre de 2026 confirman la tendencia alcista. Según CBRE, el volumen de inversión hotelera en España y Portugal fue de cerca de 1.000 millones de euros, lo que supone un incremento interanual del 44% y representa el 21% del total de las inversiones hoteleras registradas en Europa. Estas cifras indican que el ritmo de inversión se ha acelerado en los primeros meses del año, probablemente impulsado por la recuperación completa de la demanda turística internacional y por las expectativas de una moderación de los tipos de interés.
La encuesta de CBRE incluye respuestas de más de 70 inversores hoteleros de toda Europa, con cuestionarios realizados entre los meses de febrero y marzo de 2026. La muestra refleja la opinión de los principales actores del sector, desde fondos soberanos y compañías de seguros hasta family offices y socimis especializadas. La coincidencia en señalar Barcelona como una de las ciudades con más potencial es un indicio de que la capital catalana seguirá siendo uno de los focos de atención para la entrada de capital en el segmento hotelero.
Las previsiones de la consultora apuntan a que la inversión se mantendrá en niveles elevados durante el resto del año, aunque el comportamiento final dependerá de la evolución de los tipos de interés y de la inflación. El récord de 934 millones en Catalunya en 2025 y el buen inicio de 2026 sugieren que el sector hotelero catalán vive un momento dulce, con rentabilidades atractivas y una demanda que no muestra signos de desaceleración.
El equilibrio entre la oferta limitada y una demanda turística que sigue batiendo récords año tras año hace prever que los precios de transacción de los hoteles en Barcelona y en el resto de Catalunya se mantendrán en niveles elevados, lo que alimentará aún más el interés de los inversores. Las restricciones urbanísticas a la apertura de nuevos hoteles, que en otros momentos podían ser vistas como un lastre para el desarrollo económico, se perciben ahora como un factor que protege la rentabilidad de las inversiones existentes al limitar la competencia. Este equilibrio, difícil de encontrar en otros mercados europeos más maduros o más desregularizados, es uno de los principales activos de Barcelona a los ojos de los inversores internacionales.
