Pocos informes económicos, por no decir ninguno, han generado tanto debate como el informe Fénix, presentado el 15 de mayo. Este miércoles, dos de sus autores lo han reivindicado en la Universitat Catalana d’Estiu (UCE), en Prada de Conflent, incluso con más convicción y satisfacción que el primer día, después de que, en tres meses, hayan conseguido que se hable de él, que se cambie el concepto de crecimiento económico y hayan recogido muchos apoyos a la tesis principal, aunque también alguna oposición, sobre todo política.
Elisenda Paluzie, que ha moderado la sesión, ha explicado el éxito del informe porque “todos notamos cada día” que, aunque el PIB catalán suba más que la media del europeo, el PIB per cápita, es decir, la riqueza que recibimos las familias, apenas sube. “Ha capturado muy bien el sentimiento de buena parte de la ciudadanía de este país”, ha añadido la economista, que ha destacado que el informe es muy riguroso a pesar de que sus autores hayan intentado que no sea académico para que llegue a toda la ciudadanía.
Xavier Roig, coordinador del estudio, y Xavier Cuadras, uno de los redactores, han defendido que no tiene sentido que haya sectores subvencionados, como el turismo y el porcino, para que los beneficiados sean no residentes. Como subvencionados quiere decir que son de baja productividad y bajos salarios, de manera que estos no llegan para pagar los servicios públicos que perciben sus beneficiarios.
Los matices son importantes: ni el beneficiado de un salario subvencionado es el trabajador, sino el consumidor, y cuando dicen que los beneficiados son de fuera, no se refieren a los inmigrantes que a menudo acaban haciendo estos trabajos, sino a los que consumen el bien –la carne de cerdo que se exporta a precios bajos– o servicio –turístico, en este caso.
“Quien se aprovecha de las subvenciones no son los trabajadores, que cobran el salario que cobran, sino los consumidores chinos de la carne o los turistas británicos o alemanes que vienen a pasar una semana en Lloret a precios bajos”, ha explicado Cuadras. Roig ha puesto el acento en el hecho de que son productos que no necesitamos: “Nadie necesita más hoteles en la Costa Brava o más carne de cerdo, cuando consumimos el 25% de lo que producimos. En Catalunya, fuera de Barcelona, hay muchos menos hoteles de categoría que en la isla de Mallorca”.
El problema no es que algunos trabajos dentro de un sector estén subvencionados, sino el hecho de que todo un sector lo esté, como los dos mencionados. "La perversidad es que haya empresas que solo son viables con trabajadores inmigrantes; por lo tanto, que vengan tantos inmigrantes como quieran. Este es el drama empresarial", ha dicho Roig, que ha hecho una comparación con otro país europeo: "El sector cárnico en Dinamarca paga salarios el triple de altos que en Catalunya, porque están mucho más automatizados".
Otra comparativa es con el País Vasco, ante la creencia de que Catalunya ha perdido competitividad porque se ha desindustrializado. La realidad, apuntan los autores del informe Fénix, es que la industria catalana ha crecido en lo que llevamos de siglo, y es más productiva que la vasca; la diferencia es que Catalunya ha apostado por otros sectores, especialmente el turismo, que han crecido mucho y han provocado que la industria pierda peso. Por eso, "los inmigrantes que llegan a Barajas, no van hacia el País Vasco, porque saben que no encontrarán puestos de trabajo para ellos".
Las recetas del informe y la solución drástica de Xavier Roig
Cuadras ha repasado algunas de las soluciones que propone el informe, como dejar de aplicar el IVA reducido, del 10%, al turismo, aplicar la tasa turística para combatir las externalidades del sector, aplicar un salario mínimo catalán y hacer obligatorio el catalán para los trabajos de cara al público. Más polémico, Roig ha defendido, a pesar de admitir que no lo dice el informe, el decrecimiento de algunos sectores, aunque tengan que cerrar empresas: "Se tienen que hacer reestructuraciones en algunos sectores, como se hicieron con las fundiciones y los astilleros, para crear en otros nuevos".
Además de Roig y Cuadras, el informe fue obra de Modest Guinjoan, colaborador de ElNacional, y Miquel Puig como redactores, y de Guillem López Casasnovas, colaborador de ON ECONOMIA, Jordi Galí y Jaume Ventura como asesores. Todos son autores, han explicado los dos ponentes en Prada, y se buscó el consenso para plasmar lo que todos pensaban sobre la evolución de la economía catalana. "Todos somos patriotas", ha resumido Roig.