El eclipse solar del 12 de agosto apareció en Catalunya un protagonista inesperado: Rodalies. No por el hecho de que tuviera incidencias, sino porque incluso en un día en que todo el mundo miraba hacia el cielo, y todas las noticias eran de la efeméride astronómica, el mal funcionamiento de los trenes acabó eclipsando el día de muchos catalanes. Rodalies y el Govern culparon a Adif, pero si algo tienen en común las dos empresas públicas es la falta de inversiones en Catalunya.
El déficit inversor del Estado con Catalunya –que se suma a un déficit fiscal estructural– se acumula año tras año. Ya son más de 12.900 millones de euros desde 2009, pero el actual Gobierno, con Pedro Sánchez en la presidencia, es el principal responsable con 7.225 millones entre 2018, año en que Sánchez llegó a la Moncloa, y 2025, según los datos de la Cámara de Contratistas de Obras de Catalunya (CCOC) recogidos por ON ECONOMIA.
El CCOC calcula cada año, desde 2009, la diferencia entre las inversiones presupuestadas tanto por parte del gobierno español como del catalán, y las compara con las que finalmente se realizan. En los últimos 17 años, de media el Estado solo ha invertido en Catalunya el 59,5% de lo que presupuestaba. Es decir que más del 40% del dinero no llega.
Los gobiernos catalán y español han tenido épocas de clara confrontación, como en los años del procés y con Mariano Rajoy en la Moncloa, y de aparente buen entendimiento, como cuando coincidieron gobiernos socialistas hasta 2010 o actualmente, con Sánchez en el gobierno del Estado y Salvador Illa en el de la Generalitat. A pesar de ello, y de que el actual presidente español ya se quería mostrar próximo a Catalunya antes de que el PSC ganara las elecciones al Parlament, las relaciones entre ambos gobiernos no tienen influencia en la tendencia inversora.
Entre 2018 y 2025, con Sánchez en la Moncloa, el Estado ha invertido en Catalunya poco más de la mitad de lo que presupuestaba: el 52,5%. En total, según los datos de los Contratistas, 7.970 millones de los casi 15.200 prometidos. En cambio, si vamos a los años del gobierno de Rajoy –hemos tomado como referencia de 2011, año en que gana las elecciones, a 2017, aunque es presidente hasta junio de 2018–, la ejecución fue mucho más alta, del 67,9%.
Cumplió más Rajoy que Sánchez, aunque las cifras están muy lejos de la ejecución media en el Estado y en otras comunidades, como Madrid, donde a menudo incluso supera el 100%. Mirando la inversión media, el ejecutivo socialista ha gastado en Catalunya 996,3 millones al año de media, mientras que el del PP superó los 915 millones. Aunque es superior la cifra de Sánchez, los costes de construcción y los precios han subido mucho en los últimos años, especialmente desde 2022.
| Año | Presupuestada | Ejecutada | Diferencia | % de ejecución |
|---|---|---|---|---|
| 2018 | 1.328,2 | 756,7 | -571,5 | 57,0% |
| 2019 | 1.328,2 | 811,8 | -516,5 | 61,1% |
| 2020 | 1.328,2 | 957,2 | -371,0 | 72,1% |
| 2021 | 2.079,2 | 739,8 | -1.339,4 | 35,6% |
| 2022 | 2.222,1 | 947,0 | -1.275,1 | 42,6% |
| 2023 | 2.303,4 | 1.028,2 | -1.275,2 | 44,6% |
| 2024 | 2.303,4 | 1.408,9 | -894,5 | 61,2% |
| 2025 | 2.303,4 | 1.321,2 | -982,2 | 57,4% |
| Acumulado | 15.196,1 | 7.970,7 | -7.225,4 | 52,5% |
Adif no invierte ni la mitad de lo que presupuesta
El caso es especialmente flagrante en lo que respecta a Adif, la empresa pública propietaria de la infraestructura ferroviaria y, por lo tanto, del mantenimiento de las vías, a la que a menudo se culpa de las incidencias de Rodalies por falta de inversión. Mirando las cifras, esta es clara. Casi la mitad del déficit inversor del Estado desde 2009 proviene de Adif, con un 48,8% de ejecución —llegan menos de la mitad del dinero presupuestado—, pero en los últimos años incluso se ha agravado.
Desde 2018 hasta ahora, el propietario de las estaciones y las vías solo ha invertido en Catalunya 38 de cada 100 euros presupuestados. Es decir, diez puntos menos que la media de los últimos 17 años, y 26 puntos menos que durante el gobierno de Rajoy, cuando la ejecución fue del 63,8%. Adif ha dejado de invertir 4.869 millones de euros en Catalunya durante los años de Gobierno de Sánchez.
El caso de Renfe es diferente. Esta es la empresa, también 100% pública y dependiente del Ministerio de Transportes y de Óscar Puente, que gestiona el servicio ferroviario en casi todo el Estado en monopolio, a excepción de la alta velocidad, liberalizada y en la que tiene dos competidores, Ouigo e Iryo. Suyos son los trenes y también la gestión de Rodalies, aunque desde enero con una gobernanza compartida con el Govern en la nueva empresa Rodalies de Catalunya, participada por Renfe en un 50,1% y por la Generalitat en un 49,9%.
Renfe ejecuta dos de cada tres euros presupuestados, dato que también es bajo, pero comparado con Adif, está por encima. Las cifras son más modestas: 1.724 millones presupuestados y 1.147 ejecutados desde 2010. Los mayores incumplimientos, además, son de la era Rajoy, cuando Renfe solo destinó a Catalunya 136 millones, un tercio de lo presupuestado. Con Sánchez en la Moncloa, la empresa pública de los trenes ha cumplido con el 77,6% de la inversión comprometida en Catalunya, 1.002 millones en total.
| 2018-2025 | Presupuestada | Ejecutada | Diferencia | % de ejecución |
|---|---|---|---|---|
| Adif | 7.823 | 2.956 | -4.869 | 37,8% |
| Renfe | 1.292 | 1.002 | -292 | 77,6% |
Déficit inversor y fiscal
La Cambra de Contractistes presenta cada año, junto con Foment del Treball, los datos de ejecución presupuestaria y de inversión total para denunciar el déficit inversor que sufre Catalunya, y no solo por parte del Gobierno. Aunque su grado de ejecución es más alto, también deja de media más de un 10% sin gastar, más de 3.100 millones desde 2009.
Foment y la CCOC van más allá y cifran en casi 50.000 millones de euros el déficit inversor total acumulado por Catalunya desde 2009, pero para llegar a esta cifra —concretamente, son 49.543 millones de euros— no se calculan los incumplimientos de las diferentes administraciones, sino lo que falta para llegar a invertir cada año el 2,2% del PIB, el porcentaje que consideran oportuno y que era la media de los países de la Unión Europea en los años en que empezaron a hacer el cálculo. En toda la serie desde 2009, solo los dos primeros años Catalunya ha llegado a este nivel o lo ha superado, mientras que algunos años no ha llegado al 1%.
El déficit inversor del Estado en Catalunya se suma al déficit fiscal, el que se genera por el modelo de financiación autonómica. Según los últimos datos oficiales, calculados por la Conselleria de Economía, fue de 21.092 millones de euros en 2022, equivalente al 8,2% del PIB catalán. Catalunya aportó el 19,3% de la recaudación total del Estado, pero solo recibió el 14% de los recursos, muy por debajo también de su peso en PIB y en población.