El president de la Generalitat, Salvador Illa, y el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, han chocado frontalmente sobre la reforma de la financiación autonómica en la reunión del Cercle d’Economia. El catalán ha defendido a capa y espada la propuesta, pactada entre el PSOE-PSC y ERC, mientras que el gallego ha criticado su bilateralidad, no va a reunirse con Hacienda para hablar de la reforma y, además, considera que perjudica a Galicia.

Si lo que quería el Cercle cuando configuró la mesa redonda España, territorio y liderazgo: la visión de los presidentes autonómicos, con el lehendakari, Imanol Pradales, además de Illa y Rueda, era un encendido debate, lo ha logrado. La carta enviada por el Ministerio de Hacienda este lunes a las comunidades autónomas para mantener reuniones de cara a la reforma de la financiación autonómica ha levantado ampollas en algunas comunidades, entre ellas Galicia.

“Nos ha citado el secretario de Estado, ni siquiera el ministro, para que hagamos propuestas sobre un modelo casi cerrado. En estos momentos, con un gobierno que no es capaz de aprobar los presupuestos, ¿tengo que pensar que podrá hacer una reforma de la financiación? Lo que es de todos se habla entre todos. Si se quiere llegar a un acuerdo, hay que discutir muchas cosas. No con acuerdos bilaterales”, ha defendido el presidente gallego, del PP.

Illa, que ya había intervenido sobre la financiación, ha vuelto a pedir la palabra para responder a Rueda: “Catalunya va a estar siempre bajo el principio de la solidaridad. Eso es completamente compatible con no frenar el avance de nadie”. Y ha sido contundente sobre la actitud de su Govern: “Catalunya no va a pedir permiso para hacer propuestas ni para liderar la reforma de la financiación. La mejor forma de iniciar el diálogo es con propuestas”.

El presidente catalán ha ido más allá al asegurar que entendía la oposición a la propuesta, pero lamentar la falta de otras opciones: “No he visto ninguna propuesta alternativa”. “Iniciamos un diálogo, pero pongamos una propuesta alternativa encima de la mesa”, ha continuado, y ha tirado de las orejas a Rueda por su referencia a que la carta no la firmaba el ministro: “No menospreciemos a un secretario de Estado”.

Illa ha asegurado que es una “necesidad” actualizar la financiación porque “tiene desigualdades importantes” y ha asegurado que “no pierde nadie” porque supone más dinero para el conjunto de las comunidades autónomas.  “Aquellos que invalidan su propuesta por su origen, lo lamento. No quiero ninguna ventaja para Catalunya, pero tampoco quiere que se quede atrás”, ha añadido.

Rueda, en cambio, ha cuestionado que, con la propuesta, salgan ganando todas las CCAA: “Es que hay 16.000 millones más, pero hay que ver cómo se reparten esos 16.000 millones. Galicia, que representa el 6% de la población, solo recibe el 2,5%”. Por ello, ha insistido en hablarlo todos y ha asegurado que “Galicia no va a participar” en reuniones bilaterales.

Imanol Pradales ha sido un espectador del encendido debate entre Illa y Rueda, ya que el concierto vasco blinda la financiación de Euskadi y su bilateralidad. “Yo soy una rara avis”, ha admitido, y ha defendido que el modelo vasco, que recauda sus propios impuestos y luego paga un cupo al Estado, no es insolidario.

El fin de la legislatura

En algo han coincidido los tres, en el balance positivo del modelo autonómico. Pero han vuelto a mostrar discrepancias sobre qué esperan del futuro Gobierno, asumiendo que la mayoría de las encuestas no se equivocan y el PP volverá a la Moncloa. Illa ha asegurado que no contempla este escenario y que, de hecho, trabaja para evitarlo y para que “el mejor primer ministro de Europa”, como se ha referido a Sánchez, continue.

“Todavía quedan algunos hitos por cumplir de la legislatura”, ha dicho el presidente catalán, y ha hablado de la “efectividad de la amnistía”. “No hace falta estar muchas horas en Catalunya para constatar que le ha sentado bien a Catalunya y al conjunto de España”, ha añadido.