El Ibex-35 ha comenzado la semana con una leve corrección. La bolsa española ha cedido un 0,38% en la apertura, situándose en los 19.311 puntos, a pesar de mantenerse por encima del nivel de los 19.300. El retroceso se ha producido en un contexto de tensión geopolítica creciente en Oriente Medio, después de que el ejército de Estados Unidos confirmara la conclusión de una nueva oleada de ataques contra objetivos en Irán. Esta escalada ha disparado el precio del crudo, que ha subido casi un 4%, con el barril de Brent superando los 78 dólares, lo que ha generado nerviosismo entre los inversores.
El anuncio del Mando Central de Estados Unidos, que ha informado de ataques contra "decenas de objetivos en múltiples ubicaciones" durante la noche del domingo, ha generado nerviosismo en los mercados. La operación estadounidense, que ha utilizado municiones de precisión, tiene como objetivo declarado "debilitar la capacidad de Irán" para atacar el transporte marítimo internacional en el estrecho de Ormuz. El Brent ha subido un 3,6% hasta los 78,8 dólares, mientras que el West Texas Intermediate ha avanzado un 3,7% hasta situarse alrededor de los 74 dólares. Esta subida del crudo, que se ha acelerado en las últimas horas, refleja la preocupación de los mercados por una posible interrupción del suministro de petróleo desde la región.
IAG, ArcelorMittal y Ferrovial lideran las caídas en un contexto de subida del crudo
El encarecimiento del petróleo ha penalizado especialmente a las aerolíneas, que ven cómo sus costes de combustible se incrementan de manera significativa. IAG ha liderado las caídas con un retroceso del 1,9%, seguida de ArcelorMittal, que ha cedido un 1,7%, y Ferrovial, que ha perdido un 1,4%. Estos descensos reflejan la sensibilidad de estos sectores a las oscilaciones del precio del crudo, que en el caso de las aerolíneas supone uno de los principales componentes de sus costes operativos.
La incertidumbre sobre la evolución de los precios del petróleo, que podrían continuar subiendo si la tensión en la región persiste, ha frenado el apetito por los activos de riesgo. En el lado opuesto, las subidas más significativas han sido para las compañías energéticas. Repsol ha avanzado un 1,9%, aprovechando el incremento del precio del petróleo, mientras que Telefónica ha subido un 0,7% y Naturgy un 0,4%. El sector energético, que se beneficia directamente del encarecimiento de las materias primas, ha compensado parte de las caídas del índice. Las petroleras y las compañías de gas, que ven cómo sus márgenes se amplían en un contexto de precios elevados, han sido las grandes beneficiadas de la jornada.
El comportamiento del Ibex-35 se ha producido en línea con la tendencia de las principales plazas europeas, que han abierto la sesión con signo mixto. Londres ha avanzado un 0,2%, mientras que Fráncfort ha cedido un 0,3% y París ha perdido un 0,2%. La incertidumbre geopolítica, que se ha intensificado con los ataques estadounidenses a Irán, ha frenado el optimismo de los inversores, que han optado por posiciones más defensivas.
Los mercados asiáticos, por su parte, han cerrado con caídas generalizadas, reflejando la preocupación por la escalada del conflicto. En el mercado de renta fija, el rendimiento del bono español con vencimiento a diez años ha subido un 0,6%, hasta situarse en el 3,5%. El incremento del rendimiento refleja la demanda de deuda por parte de los inversores, que buscan refugio en activos seguros en un contexto de tensión geopolítica. Los bonos de los países periféricos, como el español, han visto cómo su prima de riesgo se incrementaba ligeramente, mientras que los bonos alemanes, considerados el refugio por excelencia, han registrado una disminución del rendimiento.
La depreciación del euro y las perspectivas de los mercados
En el mercado de divisas, el euro se ha depreciado un 0,2% frente al dólar, hasta negociarse a los 1,1402 dólares, a consecuencia de la incertidumbre generada por las tensiones en Oriente Medio. La pérdida de valor de la moneda única refleja la huida de capitales hacia activos denominados en dólares, considerados más seguros en momentos de inestabilidad. El dólar, que se ha fortalecido en las últimas horas, ha ganado terreno frente a las principales divisas, aprovechando su condición de moneda refugio.
El precio del petróleo, que ha escalado prácticamente un 4%, podría seguir subiendo en las próximas sesiones si la tensión en la región persiste. La posible interrupción del suministro de crudo desde Oriente Medio, que concentra una parte importante de la producción mundial, es uno de los factores que los inversores están monitorizando con más atención. Las próximas horas serán clave para determinar la evolución de los mercados financieros, que estarán pendientes de cualquier novedad sobre el conflicto y de la posible reacción de Irán a los ataques estadounidenses. El riesgo de una escalada mayor, que podría implicar a otros países de la región, mantiene a los inversores en estado de alerta.