La bolsa española ha arrancado el mes de agosto con buen pie. El Ibex-35 ha subido un 0,7% en la apertura de la primera sesión del mes y ha conseguido superar la cota psicológica de los 19.900 puntos, situándose en los 19.917,7 enteros. El optimismo se ha impuesto en los primeros compases de la jornada, a pesar de que los inversores continúan atentos a la evolución de las tensiones en Oriente Medio. El precio del petróleo es uno de los grandes protagonistas de la jornada. El barril de Brent ha caído más de un 6% y se ha situado alrededor de los 83 dólares, un movimiento que ha aliviado las presiones inflacionistas y que ha beneficiado especialmente a los sectores más sensibles a los costes energéticos, como el transporte y la aviación. Entre los valores más alcistas de la jornada, destaca IAG, con una subida de casi el 3%.
La compañía aérea se ha visto beneficiada por la caída del precio del combustible, que reduce los costes operativos y mejora las perspectivas de rentabilidad. La recuperación del sector turístico y la buena marcha de las reservas para el verano también han contribuido al optimismo de los inversores. ACS también ha protagonizado una de las principales alzas, con un incremento del 2%. La compañía de construcción y concesiones se beneficia de su cartera de proyectos internacionales y de la demanda de infraestructuras, especialmente en Estados Unidos y en Europa. El resto del índice ha mostrado un comportamiento generalmente positivo, con la mayoría de los valores cerrando en verde. Los sectores más expuestos al ciclo económico, como la banca y la industria, han estado entre los más favorecidos por la mejora del ambiente inversor.
Repsol y las energías, en el lado contrario
En el otro extremo de la tabla, Repsol ha encabezado las caídas con un descenso de casi el 2%. La caída del precio del petróleo, que beneficia a sectores como el transporte, penaliza a las compañías energéticas, que ven reducir sus márgenes de refino y la valoración de sus reservas. Cellnex también se ha dejado un 0,78%, en una jornada en la que el sector de las telecomunicaciones ha mostrado cierta debilidad, mientras que Merlin Properties ha caído un 0,33%. Las compañías del sector inmobiliario han sufrido la presión de la subida de los tipos de interés, que encarece la financiación y reduce el atractivo de las inversiones en activos reales.
En el resto de Europa, las bolsas han mostrado un comportamiento dispar. Fráncfort ha liderado las subidas con un avance del 0,9%, seguida de París (0,8%) y Milán (0,7%). Londres, en cambio, ha caído ligeramente un 0,05%, afectada por la debilidad del sector energético y por los datos macroeconómicos que han generado cierta incertidumbre. El comportamiento de las bolsas europeas refleja la diversidad de factores que están influyendo en los mercados: la caída del petróleo, las tensiones geopolíticas, las expectativas sobre los tipos de interés y los datos macroeconómicos. Los inversores continúan pendientes de las decisiones de los bancos centrales y de la evolución de la inflación.
En el mercado de deuda, el rendimiento del bono español a diez años ha subido ligeramente hasta el 3,589%, en línea con el comportamiento de la renta fija europea. La prima de riesgo española se mantiene en niveles contenidos, lo que indica la confianza de los inversores en la solvencia de la deuda soberana. En cuanto a las divisas, el euro se ha apreciado ligeramente frente al dólar, hasta los 1,1524 dólares por euro. La apreciación de la moneda única responde a la debilidad del dólar, presionado por las expectativas de una rebaja de tipos por parte de la Reserva Federal. Los inversores también están atentos a la evolución de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, que podrían afectar al tipo de cambio y al comercio internacional.
