Iberia acaba de inaugurar en el aeropuerto de Madrid la “Emerald Lounge Sorolla”, su sala VIP más exclusiva, ubicada en la T4, donde tiene su hub. La aerolínea dispone de otra sala en esta terminal, la “Dalí”, y de una tercera, la “Premium Lounge Velázquez”, en la T4S, desde donde despegan los vuelos internacionales. Se trata de la única compañía aérea en España que cuenta con salas VIP propias.
El resto de aerolíneas solo pueden ofrecer a sus clientes las salas de Aena, que cada vez están más saturadas, lo que ha extendido la idea de que las salas VIP “han dejado de ser VIP”. Detrás de este fenómeno hay varias razones. El número de viajeros no para de crecer y, de hecho, los aeropuertos españoles llevan cuatro años batiendo récords. A ello se suma que cada vez hay más turistas prémium que viajan en primera clase o business y que, por tanto, tienen acceso a estas salas.
También ha aumentado el número de neobancos que ofrecen a sus clientes acceso gratuito a estos espacios. Todo ello ha creado una combinación que hace que las instalaciones actuales no puedan atender la demanda. Según datos de la gestora aeroportuaria, Aena dispone de 31 salas VIP repartidas en 19 aeropuertos de España. Unos aeropuertos que recibieron el año pasado 320 millones de viajeros, cifra que previsiblemente aumentará este año, ya que Aena estima un crecimiento del 3% para el conjunto de 2026.
Aunque no todos los pasajeros acceden a las salas VIP, una parte importante sí lo hace. La propia Aena desvela en sus cuentas anuales que en 2025 pasaron por sus salas VIP en España un total de 6,4 millones de pasajeros, un 16% más que en 2024. Y en la primera mitad de 2026, el número de clientes volvió a crecer otro 15%.
Todo esto se traduce en más ingresos. Aena ingresaba 79 millones en 2019, antes de la pandemia, pero en 2025 esos ingresos habían crecido un 110% y superaban los 160 millones. Los números confirman que el negocio de las salas VIP atraviesa un momento dulce. En su informe semestral, la compañía incluso destaca “la fuerte demanda en salas VIP". Así, los ingresos de los servicios VIP crecieron un 31% de enero a junio y dentro de esta línea de negocio, las salas VIP representan el 81% de los ingresos.
Aena también destaca que durante este periodo estuvo disponible un mayor número de metros cuadrados de superficie, gracias a la ampliación de las salas VIP en Fuerteventura, Menorca, Palma de Mallorca y Madrid.
Aena prepara nuevas salas para aliviar la saturación
Aena espera solventar esta situación con la construcción de nuevas salas y la ampliación de las actuales. Para ello, aprovechará el DORA III, el plan inversor para el periodo 2027-2032, durante el que la compañía abrirá al menos 10 salas más. En la actualidad, Madrid cuenta con ocho salas VIP de Aena, a las que se suman las tres de Iberia. Pero se espera la construcción de al menos dos salas más en Barajas.
En El Prat, Aena también proyecta la construcción de dos nuevas salas, de grandes dimensiones, en las zonas de embarque de la T1 y la T2. Ambas superarán los 900 metros cuadrados y se sumarán a las recientes ampliaciones de los espacios existentes, como la sala Canudas. En Barcelona, existen actualmente cuatro salas VIP de Aena: Canudas, Colomer, Pau Casals y Joan Miró.
En Sevilla, donde ya existe una, también se ha adjudicado la construcción de otra sala VIP completamente nueva. Pero el plan de Aena es más ambicioso e incluye dotar de nuevas instalaciones o ampliar las existentes en otros aeropuertos como los de Valencia, Málaga, Lanzarote o Palma de Mallorca.
Los neobancos y la clase business impulsan el uso
La demanda de salas VIP es tan fuerte que Revolut ha anunciado recientemente que creará su propia red en los aeropuertos de toda Europa, donde ya supera los 80 millones de clientes. Los neobancos están precisamente detrás de parte del crecimiento de usuarios de estos espacios, ya que algunos, como Revolut o N26, ofrecen a sus clientes acceso gratuito a estos espacios.
Esta ventaja ha contribuido a que el número de pasajeros que utilizan estos servicios crezca de manera acelerada en unos años. A ello se suma el aumento de los viajes en clase business, cuyos billetes suelen incluir el acceso a estas salas. Todo ello ha convertido estos espacios en un servicio cada vez más demandado, pero también en uno de los puntos de mayor presión dentro de los aeropuertos.
Aena busca ahora que el crecimiento del negocio vaya acompañado de una mayor oferta de metros cuadrados y de nuevas instalaciones, para evitar que las salas VIP pierdan su exclusividad.