El selectivo madrileño ha comenzado la sesión de este martes sin una dirección clara, en una jornada en que los inversores tienen la mirada puesta en dos frentes opuestos. Por un lado, la publicación de resultados empresariales, especialmente del sector bancario, está generando movimientos dispares entre los valores. Por otro lado, la incertidumbre geopolítica en Oriente Medio continúa pesando sobre el ánimo de los mercados, con el precio del petróleo ligeramente a la baja pero aún en niveles elevados. El Ibex-35 ha abierto prácticamente plano, con un 0,01% de ascenso que lo situaba en los 17.357 puntos, pero al cabo de pocos minutos ha girado a negativas y ha cedido un 0,12%, hasta los 17.335 puntos.

En los primeros compases de la sesión, los ascensos más significativos se concentraban en valores industriales y tecnológicos. Indra y Telefónica han encabezado las subidas, con un 1,36% cada una, seguidas de Acciona, que se apuntaba un 1,24%, y de Acerinox, con un 1,07%. El buen comportamiento de Indra va vinculado al anuncio de un nuevo contrato en el ámbito de la defensa, mientras que Telefónica recibía el apoyo de los inversores tras la presentación de su nueva estrategia de crecimiento en la nube. Acciona, por su parte, se ha beneficiado de la subida de los precios de la energía, que, aunque moderada, continúa siendo superior a la de hace un año.

En el lado opuesto, el sector financiero sufre las consecuencias de la presentación de cuentas. Sabadell y Unicaja han sido valores con peor comportamiento al inicio de la sesión, con caídas respectivas del 2,80% y el 1,66%. Los inversores han castigado ambas entidades, a pesar de que sus resultados han estado en línea con el escenario esperado, por la falta de sorpresas positivas y por la previsión de que los márgenes de intereses toquen techo en los próximos trimestres. El resto de bancos del selectivo también se ha sumado a los descensos: CaixaBank ha caído un 0,90%, Bankinter un 0,83%, BBVA un 0,78% y Santander un 0,72%. La banca, que había sido el gran motor del Ibex durante los dos últimos años, empieza a dar muestras de agotamiento.

El petróleo se relaja, pero se mantiene por encima de los 114 dólares

Fuera de la renta variable, la evolución de los precios del petróleo todavía es un factor decisivo para la evolución de los mercados. Después de varias sesiones de escaladas intensas, el precio del barril de Brent, de referencia para Europa, ha comenzado el día con una leve caída de cerca del 0,4%, hasta situarse por debajo de los 114 dólares. El barril de West Texas Intermediate, referencia en Estados Unidos, ha bajado con más fuerza, un 1,5%, hasta los 104,8 dólares. Esta relajación, modesta, pero bien recibida por los inversores, se explica por la reanudación de las conversaciones diplomáticas para intentar desescalar el conflicto en Oriente Medio, aunque ningún analista da por hecho que la tregua sea duradera.

En el mercado de divisas, el euro ha iniciado la sesión sin cambios significativos frente al dólar. La moneda única se cambiaba por 1,1689 billetes verdes, prácticamente el mismo nivel que en el cierre de la jornada anterior. La estabilidad del tipo de cambio refleja la incertidumbre de los inversores, que no acaban de decidirse por una de las dos monedas. El dólar se beneficia de su papel de valor refugio en momentos de tensión geopolítica, pero el euro recibe el impulso de las subidas de tipos de interés del Banco Central Europeo, que mantiene un discurso más agresivo que la Reserva Federal. Mientras no haya novedades significativas sobre el conflicto o sobre las decisiones monetarias, es probable que el tipo de cambio se mantenga en esta banda.

La sesión de este martes promete ser de escasa volatilidad, al menos hasta que no se publiquen nuevos datos macroeconómicos en Estados Unidos o hasta que no haya declaraciones relevantes de los responsables de las principales economías. Los inversores están pendientes de la reunión que mantendrán esta semana los representantes de la OPEP y sus aliados, en la que se podría decidir un aumento de la producción de crudo para intentar frenar la escalada de precios. De momento, sin embargo, el mercado se toma un respiro después de las fuertes caídas de las últimas sesiones. El Ibex-35, que ha perdido más de un 5% en los últimos siete días, necesita un hecho catalizador para recuperar el terreno perdido, pero la inestabilidad internacional no invita al optimismo.