La bolsa española ha comenzado la sesión de este jueves con una corrección moderada. El Ibex-35 ha registrado una caída del 0,14% en los primeros momentos de la jornada, lo que ha llevado al selectivo a perder el nivel de los 19.400 puntos y a situarse en los 19.395 enteros. El descenso se enmarca en una jornada marcada por dos grandes acontecimientos: la caída del precio del petróleo a raíz del avance en las negociaciones de paz en Oriente Medio y la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de mantener los tipos de interés.
El precio del barril de Brent ha continuado su tendencia a la baja y ha caído por debajo de los 78 dólares, su nivel más bajo desde principios de marzo. Este descenso se ha producido después de que Estados Unidos e Irán confirmaran la firma de un memorándum de entendimiento que abre un periodo de 60 días para negociar los detalles de un acuerdo de paz definitivo. La reapertura del estrecho de Ormuz, que se prevé inmediata, alivia las tensiones en el mercado energético y presiona los precios a la baja.
Los inversores también están digiriendo la decisión unánime de la Reserva Federal de mantener los tipos de interés en el rango objetivo del 3,50% al 3,75%. La reunión, que ha sido la primera que preside Kevin Warsh desde su reciente designación como gobernador, no ha traído sorpresas a los mercados, que ya descontaban que el banco central estadounidense no modificaría su política monetaria.
La decisión de Warsh refleja el equilibrio entre una inflación que se mantiene elevada, aunque moderada, y un mercado laboral que continúa mostrando signos de solidez. El comunicado posterior a la reunión no ha incluido cambios significativos en el lenguaje sobre la trayectoria futura de los tipos, lo que ha sido interpretado por los analistas como una señal de que el banco central mantiene una orientación prudente. Warsh, que es considerado un representante del ala más conservadora de la Reserva, ha optado por la continuidad en su primera decisión como gobernador.
El Tesoro español emite deuda por importe de entre 5.000 y 6.000 millones
En el ámbito estatal, el Tesoro Público regresa este jueves a los mercados de deuda con una emisión de bonos y obligaciones del Estado, que será la última del mes de junio. El organismo espera adjudicar entre 5.000 y 6.000 millones de euros en esta subasta, que servirá para cubrir parte de las necesidades de financiación del Estado para el ejercicio en curso. La demanda de deuda española se mantiene sólida, como lo demuestra la reducción del rendimiento del bono a diez años, que ha bajado hasta el 3,354%. La subasta de este jueves tendrá lugar en un contexto de caída de los tipos de interés en la eurozona, después de las subidas del Banco Central Europeo en los meses anteriores. Los analistas señalan que la demanda de deuda española se mantiene sólida gracias a la confianza en la economía del país y a la búsqueda de rentabilidad por parte de los inversores internacionales.
En el terreno empresarial, la jornada viene marcada por diversas novedades. Telefónica abonará hoy el segundo tramo del dividendo del ejercicio 2025, que asciende a 0,15 euros en efectivo por acción. Este pago supondrá un desembolso estimado de 850 millones de euros para la compañía que preside Marc Murtra. Rovi, por su parte, ha aprobado en su junta general de accionistas la distribución de un dividendo de 49 millones de euros, que representa el 35% de su beneficio neto. La compañía farmacéutica cerró el ejercicio 2025 con un beneficio neto de 140 millones de euros, un 3% más que el año anterior, y un Ebitda de 216 millones, un 4% superior al de 2024. El dividendo, que se hará efectivo en las próximas semanas, será recibido con satisfacción por los accionistas de la compañía.
IAG celebra la junta de accionistas en un contexto de recuperación
IAG celebra este jueves su junta general de accionistas. La reunión, que se prevé que sea una de las más tranquilas de los últimos años, servirá para escenificar la recuperación financiera del grupo aéreo después de la crisis provocada por la pandemia. La junta aprobará previsiblemente una batería de medidas destinadas a elevar la retribución de sus propietarios, entre las que destaca la posible ampliación del dividendo. La recuperación del tráfico aéreo, la reducción del endeudamiento y la mejora de los márgenes operativos han permitido a IAG volver a generar flujos de caja positivos y a reanudar la retribución a los accionistas. La junta de este jueves servirá para confirmar esta tendencia y para establecer las líneas estratégicas para los próximos ejercicios, en un contexto de creciente competencia por parte de las compañías de bajo coste y de las aerolíneas del Golfo.
En la apertura de la sesión, el comportamiento de los diferentes valores del Ibex-35 ha sido mixto. ACS ha liderado las subidas con un progreso del 0,7% en los primeros minutos, seguida de Endesa, que ha crecido un 0,32%, e Indra, que ha subido un 0,28%. Estos incrementos, sin embargo, han sido moderados y no han conseguido contrarrestar el peso de las caídas en otros valores. En el lado opuesto, Amadeus ha registrado el retroceso más significativo con una caída del 1,8%, seguida de ArcelorMittal, que ha perdido un 1,6%, y Puig, que ha cedido un 0,8%. La corrección de Amadeus, la compañía de sistemas de reserva para viajes, se explica por la toma de beneficios después de las subidas de las sesiones anteriores, mientras que la caída de ArcelorMittal está vinculada a la debilidad de los precios de las materias primas.
El comportamiento del Ibex-35 se ha producido en línea con la tendencia general de los mercados europeos, que han abierto la sesión con signo mixto. Fráncfort ha avanzado un 0,3% y Milán un 0,2%, mientras que París ha caído un 0,1% y Londres un 0,6%. La evolución de las plazas europeas refleja la prudencia de los inversores, que siguen con atención la evolución del acuerdo de paz en Oriente Medio y sus implicaciones para los mercados energéticos.
En el mercado de divisas, el euro se ha apreciado ligeramente en su cruce con el dólar estadounidense, hasta negociarse a los 1,1522 dólares. La subida de la moneda única refleja la confianza en la economía europea y la percepción de que la Reserva Federal se mantendrá prudente en sus decisiones de política monetaria. El tipo de cambio se mantiene en niveles parecidos a los de las últimas sesiones, lo cual sugiere que los mercados están asimilando las noticias sin grandes sobresaltos.
