El Ibex-35 ha cerrado la sesión con un incremento de un 0,87%, hasta los 17.809 puntos, en una jornada marcada por los resultados empresariales y la persistente tensión en Oriente Medio. El mercado energético ha vuelto a ser uno de los grandes protagonistas de la sesión. El barril de Brent, referencia para Europa, ha cerrado el día en 104,94 dólares, después de sufrir un leve retroceso del 0,66%. A su vez, el West Texas Intermediate, que actúa como indicador en Estados Unidos, se ha negociado sobre los 100,80 dólares, con una caída del 0,22%.

A pesar de estas moderaciones, el crudo continúa cotizando por encima del umbral simbólico de los 100 dólares, un reflejo de la incertidumbre que genera el conflicto en Oriente Medio y el temor a afectaciones en el suministro global. En el segmento del gas natural, la referencia para el continente europeo, el contrato TTF negociado en los Países Bajos, ha cerrado la jornada en 47,60 euros por megavatio hora, lo cual representa un incremento del 1,45%.

Esta subida del gas, en contraposición a la leve moderación del petróleo, evidencia que la tensión energética no se ha relajado del todo y que los inversores continúan atentos a cualquier novedad geopolítica que pueda alterar los flujos de suministro. Desde el punto de vista macroeconómico, el Instituto Nacional de Estadística ha ratificado los datos avanzados de la evolución de los precios en el Estado.

El Índice de Precios de Consumo ha recortado dos décimas su tasa interanual en el mes de abril, situándose en el 3,2%. Esta moderación se explica fundamentalmente por el abaratamiento del coste de la electricidad, que ha aliviado la factura de los hogares y ha contribuido a frenar la escalada inflacionista. No obstante, el encarecimiento de los carburantes derivado directamente del conflicto en Oriente Medio ha limitado un descenso más pronunciado del IPC, de modo que la inflación subyacente continúa siendo una preocupación para las autoridades económicas.

Telefónica recorta pérdidas y lidera las ganancias del Ibex

La actualidad empresarial ha centrado gran parte de la atención de los inversores antes de la apertura de los mercados. Telefónica ha informado de que ha conseguido reducir un 68,4% sus pérdidas netas atribuidas durante el primer trimestre del año, hasta situarlas en 411 millones de euros. Esta cifra contrasta favorablemente con los números rojos de 1.304 millones que la operadora registró en el mismo periodo de 2025, después de haber llevado a cabo un proceso de desinversiones en América Latina.

La compañía presidida por Marc Murtra ha aprovechado la publicación de los resultados para confirmar sus previsiones para el conjunto de 2026, una noticia que ha sido recibida con optimismo por los analistas. Por otro lado, Ezentis ha comunicado unos ingresos de 10 millones de euros en el primer trimestre, cifra que supone un incremento del 121% respecto al mismo periodo del año anterior, cuando facturó 4,5 millones.

Este fuerte crecimiento refleja la mejora operativa de una compañía inmersa en un proceso de reestructuración. En este contexto, Telefónica ha encabezado las subidas del Ibex-35, con un avance del 5,79%. Detrás de ella se han situado Grifols, que ha repuntado un 4,27%; ACS, con un 3,55%; Cellnex, que ha ganado un 2,28%, y CaixaBank, con un 2,24%.

El comportamiento positivo de las telecomunicaciones, la construcción, las infraestructuras y la banca ha permitido al selectivo mantener la racha alcista. En el extremo contrario, International Airlines Group ha liderado los descensos con una caída del 1,57%, afectada por la sensibilidad del sector aéreo a la cotización del combustible. Puig ha cedido un 1,32%; Repsol ha perdido un 0,76%; Rovi ha retrocedido un 0,75%, y Fluidra ha cerrado con una leve bajada del 0,54%.

El comportamiento alcista no ha sido un hecho aislado en la plaza madrileña. El resto de las principales bolsas del Viejo Continente han cerrado con signo positivo. El índice británico FTSE 100 ha avanzado un 0,36%; el francés Cac 40 ha subido un 0,93%; el Dax alemán ha registrado una ganancia del 1,32%; el italiano FTSE MIB ha sumado un 1,15%, y el Euro Stoxx 50, que agrupa a las principales empresas de la zona euro, ha subido un 1,26%.

Este comportamiento homogéneo refleja una confianza generalizada entre los inversores europeos. Al otro lado del Atlántico, Wall Street cotizaba en verde en el momento del cierre europeo. El Dow Jones remontaba un 0,90%; el S&P 500 avanzaba un 0,87%, y el Nasdaq, el índice especializado en valores tecnológicos, subía un 1,07%. El impulso del sector tecnológico ha contribuido decisivamente al avance de los mercados norteamericanos.

La deuda española se relaja y el euro pierde terreno

En el mercado de renta fija, el interés exigido al bono español a diez años ha descendido hasta el 3,4861% al cierre de la sesión. Esta caída ha permitido que la prima de riesgo se situara en los 41,35 puntos básicos. La contención de la prima de riesgo indica que los inversores mantienen la confianza en la solvencia de la deuda pública española. En el mercado de divisas, el euro se ha depreciado un 0,30% frente al dólar, de manera que cada moneda única se intercambiaba por 1,1676 dólares.

Esta leve pérdida de valor responde a la fortaleza de la divisa norteamericana en momentos de incertidumbre. En cuanto a los activos considerados tradicionalmente como refugio, el precio de la onza de oro ha descendido un 0,39%, hasta los 4.688 dólares, después de haber marcado máximos históricos en jornadas anteriores. En cambio, la principal criptomoneda del mercado, el bitcoin, ha repuntado un 2,66%, hasta alcanzar los 80.934 dólares, en un movimiento que algunos analistas interpretan como una vuelta del interés especulativo después de semanas de corrección.