El Ibex-35 ha cerrado la sesión del jueves con un descenso del 0,82% que lo ha situado en los 17.896,9 puntos. Los descensos más pronunciados de la jornada han estado protagonizados por ArcelorMittal, que ha retrocedido un 5,07% por el efecto del pago del dividendo, seguido de Solaria (-4,22%), Amadeus (-2,70%), Repsol (-2,57%), Acciona Energía (-2,39%), Colonial (-2,34%) y CaixaBank (-2,28%). En el lado opuesto, las mayores alzas han correspondido a Redeia (+2,59%), Cellnex (+1,88%), Telefónica (+1,81%), Inditex (+0,81%) e IAG (+0,63%), que han conseguido sostenerse en positivo a pesar del tono generalizadamente bajista. En el plano empresarial y en medio de una sesión adversa para el conjunto del mercado, Mapfre ha emergido como uno de los focos de atención positivos.

El comportamiento del Ibex-35 se ha alineado con el tono generalizadamente bajista que ha predominado en las principales plazas europeas, con la única excepción de París, que ha conseguido cerrar con un avance del 0,33%. Londres ha retrocedido un 0,75%, Frankfurt se ha estabilizado con una caída marginal del 0,01% y Milán ha cedido un 0,62%. Este comportamiento heterogéneo refleja la incertidumbre que atraviesan los inversores europeos, atentos a múltiples frentes que van desde la política comercial estadounidense hasta las tensiones geopolíticas y el debate sobre el futuro de la integración comunitaria.

En la escena internacional, una de las noticias más destacadas de la jornada ha sido la aprobación, por parte de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, de mayoría republicana, de una resolución destinada a derogar los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump a las importaciones procedentes de Canadá. Esta decisión, que ha sido interpretada como un fuerte golpe para el liderazgo del mandatario y para la disciplina de su propio partido en la cámara baja, evidencia las crecientes fracturas internas en torno a la política comercial agresiva impulsada por la administración Trump. Los mercados financieros siguen con atención cualquier movimiento en esta dirección, dado el impacto que las medidas proteccionistas pueden tener sobre los flujos comerciales y, en última instancia, sobre el crecimiento económico global.

Los acuerdos entre Venezuela y Estados Unidos

Por otra parte, la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este miércoles la formalización de una "asociación productiva" de largo alcance con los Estados Unidos, tras un encuentro mantenido con el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright. Durante la declaración conjunta, Wright destacó el "compromiso apasionado" del presidente Trump por transformar las relaciones bilaterales entre Washington y Caracas, un giro inesperado en la política exterior estadounidense que abre nuevas perspectivas en materia de cooperación energética y que tendrá, previsiblemente, repercusiones en el mercado internacional de hidrocarburos.

La agenda macroeconómica ha sido particularmente activa, con la confirmación por parte de la Oficina Nacional de Estadística británica de que el producto interior bruto del Reino Unido registró una expansión media del 1,3% durante el conjunto del ejercicio 2025. Esta cifra supone una aceleración de dos décimas respecto al crecimiento del 1,1% experimentado en 2024, pero ha sido recibida con cautela por los analistas dado que el avance del cuarto trimestre, limitado a un 0,1%, se situó por debajo del 0,2% que preveía el consenso de mercado. La debilidad de la actividad económica británica en el tramo final del año, combinada con las persistentes presiones inflacionistas que han mantenido al Banco de Inglaterra en una posición de vigilancia, dibuja un panorama complejo para la economía del Reino Unido, que continúa lastrada por la incertidumbre comercial derivada de las amenazas arancelarias de Washington y por las turbulencias políticas internas que afectan al gobierno de Keir Starmer.

En el mercado de materias primas, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha publicado este jueves su informe mensual, en el que rebaja ligeramente las previsiones de crecimiento de la demanda mundial de petróleo para el ejercicio 2026. El nuevo escenario dibujado por el organismo prevé un incremento medio de 850.000 barriles diarios, cifra que supone un recorte de aproximadamente 80.000 barriles al día respecto a la anterior estimación. La corrección a la baja responde, según la AIE, a la debilidad de la actividad industrial en las principales economías avanzadas y a la ralentización del consumo en China, factores que continúan condicionando las perspectivas del mercado de crudo. El petróleo ha reaccionado a la baja, con el barril de Brent, referencia en Europa, cayendo un 2,06% hasta los 67,95 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense se ha dejado un 2,12% para situarse en los 63,26 dólares.

Desde el punto de vista geopolítico y estratégico, la jornada ha estado marcada por la celebración de una cumbre informal de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea. La mayoría de los mandatarios presentes han defendido, a su llegada a la reunión, la necesidad imperiosa de que el bloque adopte medidas urgentes para reactivar la competitividad europea y proteger las industrias estratégicas ante el avance de otras potencias económicas.

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha sido especialmente contundente en sus declaraciones, al advertir que si en un plazo de seis meses no se materializan decisiones concretas y vinculantes, se deberá plantear seriamente la posibilidad de transitar hacia una Europa a dos velocidades. Esta amenaza, que planea recurrentemente sobre los debates comunitarios, adquiere ahora una dimensión particularmente crítica en un contexto de estancamiento económico, tensiones comerciales globales y fragmentación política interna en diversos Estados miembros.