El Ibex-35 ha comenzado la sesión bursátil de este jueves con un ligero retroceso del 0,14%, un movimiento a la baja que ha situado el índice de referencia español en los 18.106,5 puntos. Esta apertura moderadamente negativa sucede en un contexto marcado por el encarecimiento sostenido de los precios del petróleo, que superan ampliamente la barrera de los 97 por barril, una circunstancia que condiciona la evolución de los mercados financieros a ambos lados del Atlántico. La subida del crudo, alimentada por las crecientes tensiones geopolíticas en Oriente Medio y por la incertidumbre en torno al suministro energético global, penaliza con especial intensidad a los sectores más dependientes de los costes de transporte y energía.
Las principales plazas financieras asiáticas han registrado descensos generalizados a lo largo de la jornada de hoy, en una sesión que ha reflejado el malestar de los inversores ante la escalada del conflicto bélico y la persistente inflación. El Kospi surcoreano ha sido el más castigado, con una caída del 1,6%, mientras que el índice Hang Seng de Hong Kong ha cedido casi un 0,7% y el Shenzhen chino ha retrocedido un 0,3%. En Japón, el Nikkei ha cerrado con una pérdida del 0,5%, en una sesión que no ha ofrecido a los inversores ningún catalizador positivo capaz de contrarrestar los vientos contrarios procedentes de la región de Oriente Medio.
Al otro lado del Atlántico, la evolución de los mercados norteamericanos presenta un panorama mixto. Tanto el Dow Jones como el Nasdaq cerraron la sesión del miércoles en positivo, con avances del 2,8% en ambos casos, un comportamiento que supuso un alivio temporal para los inversores después de varias jornadas de volatilidad. No obstante, los futuros de estos índices apuntan de momento a pérdidas moderadas en la apertura de este jueves, lo cual sugiere que el pesimismo podría regresar a los parqués norteamericanos una vez comience la sesión. Esta posible corrección a la baja reflejaría la cautela de los inversores ante las noticias procedentes del escenario geopolítico y sus implicaciones sobre los precios de la energía.
El Brent y el WTI cotizan por encima de los 97 dólares
El precio del petróleo sigue siendo el gran protagonista de la jornada. El barril de Brent, que actúa como referencia en los mercados europeos, cotizaba alrededor de los 97 dólares en la apertura de las bolsas europeas, después de haber registrado una subida del 2,44%. Paralelamente, el barril de West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, se negociaba sobre los 97,28 dólares después de un incremento del 3%. Estos niveles de precio, que no se veían desde hace meses, responden a la combinación de una demanda sostenida y a los crecientes temores sobre posibles interrupciones del suministro a causa del conflicto en Oriente Medio y al bloqueo parcial del estrecho de Ormuz.
En el ámbito empresarial, Redeia ha comunicado que su junta general de accionistas, que se reunirá el próximo 13 de mayo en segunda convocatoria, previsiblemente dará luz verde al pago de un dividendo complementario de 0,60 euros brutos por acción. Este importe se hará efectivo el 1 de julio y se sumará al dividendo a cuenta de la misma cuantía que la compañía ya abonó el pasado mes de enero. Por otro lado, en el ámbito macroeconómico, el Tesoro Público español prevé colocar este jueves entre 5.250 y 6.750 millones de euros en una nueva subasta de bonos y obligaciones del Estado, una operación que servirá para testar el apetito de los inversores por la deuda española en el contexto actual de incertidumbre.
En el arranque de la sesión, los valores con más vinculación al precio de la energía han sido los más beneficiados. Repsol ha liderado los ascensos con una subida del 0,84%, seguida de Endesa, que ha avanzado un 0,79%, y de la misma Redeia, con un 0,66%. Este comportamiento refleja la correlación positiva entre el precio del crudo y las cotizaciones de las empresas energéticas, que ven cómo sus márgenes de beneficio se disparan cuando el petróleo se encarece. En el lado contrario, las aerolíneas y las compañías vinculadas al turismo han sufrido el castigo más severo. IAG ha retrocedido un 1,34%, mientras que Amadeus ha cedido un 1,23%, dos descensos que se explican por la sensibilidad de estos sectores al incremento de los costes del combustible y a la posible frenada de la demanda de viajes.
El resto de las principales plazas financieras del Viejo Continente han comenzado la sesión de hoy con un comportamiento desigual. Fráncfort ha decrecido un 0,13%, Milán un 0,05% y París un 0,2%, mientras que Londres ha conseguido escaparse de las pérdidas con un avance del 0,22%. Esta divergencia refleja la diferente composición sectorial de cada índice y su exposición a las materias primas. En el mercado de divisas, el euro se ha mantenido estable frente al dólar, intercambiándose a un tipo de 1,1663 dólares por cada moneda comunitaria. Finalmente, en el mercado de renta fija, el interés exigido al bono español a diez años ha ascendido hasta el 3,417%, un nivel que refleja la prima de riesgo que piden los inversores por adquirir deuda española en un entorno de incertidumbre creciente.
