El Ibex-35 comienza la sesión de este miércoles con un incremento del 0,5%, en una apertura marcada por la moderación de los precios del petróleo mientras los mercados continúan atentos a la evolución de los acontecimientos en Oriente Medio. El selectivo español cotiza en los 17.341,30 puntos después de registrar una subida del 0,54% en los primeros minutos de negociación, en un contexto de cierto alivio después de las tensiones de las últimas sesiones. Este comportamiento positivo se produce en un momento en que los inversores europeos mantienen la mirada puesta en Oriente Medio, sin descartar nuevos episodios de volatilidad en función de cómo evolucione el conflicto. La tregua observada en los mercados energéticos contribuye a mejorar el tono general de la jornada.

El barril de petróleo Brent, de referencia en Europa, cotiza alrededor de los 102,23 dólares en la apertura de las bolsas europeas, después de registrar una caída del 1,17%. Durante la jornada, el precio del Brent ha llegado a situarse en los 100 dólares por barril, aunque posteriormente ha moderado su descenso y se mantiene por encima de los 102 dólares. El martes, el crudo europeo cerró en 103 dólares. En cuanto al barril de crudo West Texas Intermediate, de referencia en Estados Unidos, se negocia alrededor de los 93,83 dólares después de retroceder un 2,47%.

Estas caídas reflejan el impacto de las decisiones adoptadas por la Agencia Internacional de la Energía para calmar los mercados y evitar un escenario de tensiones prolongadas en el suministro. La semana pasada, la Agencia Internacional de la Energía decidió liberar 400 millones de barriles de reservas estratégicas, la operación más grande de este tipo en su historia, con el objetivo de reducir las tensiones en los precios del petróleo. En el marco de esta decisión, Estados Unidos participa con la liberación de 172 millones de barriles, mientras que España contribuye con 11,5 millones de barriles de sus reservas estratégicas.

La agenda monetaria y macroeconómica

En el ámbito internacional, los mercados mantienen la atención en las reuniones de la Reserva Federal y del Banco Central Europeo, que se celebran hoy y mañana, respectivamente. Estos encuentros constituyen la primera cita de los grandes bancos centrales después del repunte de los precios de la energía derivado del conflicto en Oriente Medio, y sus decisiones serán analizadas con detalle por los inversores. El contexto actual, caracterizado por las previsiones de aumento de la inflación general, apunta al mantenimiento de los tipos de interés en los niveles actuales, según estiman los analistas. Los bancos centrales se encuentran ante el reto de gestionar las presiones inflacionistas sin poner en riesgo la recuperación económica. Además, los inversores siguen con atención la publicación del IPC de la zona euro correspondiente al mes de febrero. Cabe tener en cuenta que este dato todavía no incorpora el impacto del conflicto en Oriente Medio, que empezará a notarse a partir de las estadísticas del mes de marzo.

En el arranque de la sesión, Naturgy se presenta como el valor más destacado, con una subida del 2,73% instantes después de la apertura. Le siguen IAG, que registra un avance del 1,85%, y Arcelor, que gana un 1,57%. Estos incrementos reflejan el tono positivo general de la apertura y la confianza en estos sectores. En el extremo opuesto, los títulos de Repsol experimentan una caída del 1,53%, en línea con la moderación de los precios del petróleo que afecta a las compañías energéticas. Puig cede un 0,81%, mientras que Telefónica retrocede un 0,55% en los primeros compases de la negociación. Estas caídas se mantienen dentro de los márgenes habituales en una sesión de características mixtas. El resto de las principales bolsas del Viejo Continente comienzan la sesión también con signo positivo.

El Ftse100 de Londres avanza un 0,22%, mientras que el Cac40 de París sube un 0,8%. Por su parte, el Dax de Fráncfort se revaloriza un 0,65% y la Bolsa de Milán gana un 0,63%. Este comportamiento generalizado al alza refleja un sentimiento positivo compartido entre los inversores europeos. En el mercado de divisas, el euro baja ligeramente frente al dólar y se cambia a 1,1529 dólares por cada euro.

Este movimiento se enmarca en la fortaleza que mantiene la moneda norteamericana como activo refugio en momentos de incertidumbre geopolítica. En cuanto al mercado de deuda, el interés exigido al bono español a diez años desciende hasta el 3,362%, un nivel que refleja una cierta moderación en las tensiones sobre la deuda soberana después de las subidas de las últimas semanas. Esta evolución del rendimiento del bono español se produce en un contexto de relativa estabilidad en los mercados financieros europeos, con los inversores pendientes de las decisiones de los principales bancos centrales.