El Ibex-35 ha abierto la sesión de este lunes con una subida del 1,82%, un repunte que ha permitido al índice de referencia situarse por encima de los 19.100 puntos. Una marca que refleja la euforia de los inversores ante las noticias procedentes de Oriente Medio. El detonante de esta escalada ha sido el anuncio del acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, que pone fin a la guerra abierta entre ambos países y abre la puerta a la reapertura del estrecho de Ormuz, un enclave estratégico para el tránsito mundial de crudo y gas. La reacción de los mercados ha sido inmediata y contundente. La eliminación de la prima de riesgo geopolítico que se había acumulado durante los meses de conflicto ha provocado un hundimiento generalizado del precio del petróleo, lo que beneficia directamente a las economías importadoras netas de energía como la española. El barril de Brent, el crudo de referencia en Europa, ha bajado un 4,4% hasta situarse en los 83,5 dólares, mientras que el West Texas Intermediate, el indicador para Estados Unidos, se ha abaratado un 5,2% hasta cotizar alrededor de los 80,5 dólares, su nivel más bajo de los últimos dos meses.

La fuerte bajada del precio del petróleo ha tenido un efecto inmediato sobre los valores energéticos del Ibex, que han abierto la sesión en territorio negativo mientras el resto del mercado subía. Repsol ha liderado las pérdidas en los primeros compases de negociación, con un retroceso del 3,8%, seguida de Puig, que ha cedido un 0,9%, y Naturgy, que ha caído un 0,5%. Este comportamiento refleja la sensibilidad de las compañías energéticas a las oscilaciones del precio del crudo: cuando el petróleo se hunde, los márgenes de las empresas del sector se ven comprimidos, lo que se traduce en correcciones a la baja de su cotización. En el lado opuesto del selectivo, los valores más beneficiados por el actual contexto han sido IAG, que ha subido un 4,9%, seguida de Santander, con un progreso del 3,3%, y ArcelorMittal, que ha crecido un 3,1%. Las aerolíneas se benefician directamente del abaratamiento del combustible, mientras que la banca y las empresas industriales ven con buenos ojos la reducción de las presiones inflacionistas y el alivio de las políticas monetarias restrictivas.

En el terreno empresarial, una de las noticias destacadas de la jornada ha sido el anuncio de Técnicas Reunidas. La compañía de ingeniería y construcción ha comunicado al mercado que se ha adjudicado dos grandes proyectos en Oriente Medio. Ambos contratos consisten en la ingeniería, el aprovisionamiento y la construcción de instalaciones destinadas a gestionar la producción de un campo de crudo en la región. Aunque la compañía no ha detallado el importe exacto de los contratos, fuentes del sector señalan que se trata de proyectos de gran envergadura que reforzarán la cartera de pedidos de la firma en uno de sus mercados estratégicos. El anuncio ha sido recibido positivamente por los inversores, que ven en estos nuevos contratos una confirmación de la capacidad de Técnicas Reunidas para competir en proyectos internacionales de alto valor añadido. La compañía, que ha atravesado dificultades financieras en el pasado, ha logrado revertir la situación gracias a una combinación de reestructuración interna y a una adjudicación sostenida de nuevos proyectos en Oriente Medio y en otras regiones.

Ferrovial pone en marcha el pago de un dividendo flexible de 400 millones de euros

Otra de las noticias corporativas relevantes de este lunes ha sido el inicio del pago por parte de Ferrovial de un dividendo flexible por un importe global de 400 millones de euros. La compañía de infraestructuras repartirá esta cantidad entre sus accionistas a razón de 0,5578 euros por título. El sistema de dividendo flexible permite a los inversores elegir entre recibir el importe en efectivo o adquirir nuevas acciones de la compañía a un precio establecido, una fórmula que se ha generalizado en los últimos años entre las grandes empresas cotizadas españolas. La operación supone una prueba de la salud financiera de Ferrovial, que ha conseguido mantener una política de remuneración al accionista generosa a pesar de las tensiones geopolíticas y económicas de los últimos meses. El dividendo, además, llega en un momento en que el precio de la acción de la compañía cotiza en niveles históricamente altos, lo que multiplica el impacto positivo de la retribución sobre los inversores.

El comportamiento alcista de la bolsa española no ha sido un hecho aislado en el contexto europeo. El resto de principales índices del Viejo Continente han abierto la sesión también con signo positivo, reflejando el optimismo generalizado generado por el acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán. El Ftse 100 de Londres ha avanzado un 0,8%, mientras que el Dax de Frankfurt ha crecido un 1,8% y el Cac 40 parisino ha subido un 1,7%. Este movimiento coordinado de las principales plazas europeas confirma que los factores que están impulsando las alzas son de alcance continental y no específicos del mercado español.

Los analistas señalan que el fin del conflicto en Oriente Medio elimina una fuente de incertidumbre que había estado lastrando la inversión empresarial y el consumo de los hogares durante meses. La reapertura del estrecho de Ormuz, además, alivia las tensiones en el mercado energético y reduce las presiones inflacionistas, lo que permite a los bancos centrales adoptar una política monetaria menos agresiva de la que se anticipaba en plena escalada bélica.