La consejera de Territorio, Sílvia Paneque, ha presentado las líneas maestras de una estrategia que la Generalitat está diseñando con vistas a 2050. En el marco de un foro empresarial, Paneque ha desglosado un plan de acción que busca reconfigurar el mapa productivo, acelerar infraestructuras clave, atender la emergencia de la vivienda y blindar Catalunya ante la sequía. El núcleo de esta visión de futuro es la activación de un extenso parque de suelo industrial, con la voluntad explícita de “ganar una estructura de país en red” y “dar señales de estabilidad y predictibilidad” a los inversores.

El proyecto, enmarcado en la revisión del Plan Territorial General de Catalunya, pretende sacar provecho de un total de 14.000 hectáreas repartidas por las comarcas con más dinamismo y potencial logístico: el Vallès, el Baix Llobregat, el Camp de Tarragona y Ponent. El objetivo es crear grandes áreas industriales de alto valor añadido que permitan descentralizar la actividad económica y consolidar un tejido productivo más resiliente y equilibrado territorialmente.

En paralelo, y como muestra del compromiso para acelerar las obras públicas, la consejera ha anunciado que antes de finalizar febrero se lanzará una consulta al mercado para explorar modelos de colaboración público-privada en dos frentes críticos. Por un lado, para actuaciones dentro del programa de carreteras, una iniciativa clave para “reforzar la capacidad de la red viaria y la seguridad”. Paneque ha recordado con contundencia que, a pesar de tener una red diaria sólida, “tenemos unos niveles de mortalidad en los choques frontales que no son asumibles”.

Por otro lado, también se quiere explorar este modelo para algunas estaciones del tramo central de la línea L9 del Metro de Barcelona. La consejera ha asegurado que cualquier concesión en este proyecto no afectaría al calendario de obras ni a la puesta en marcha del servicio, prevista para 2031, sino que sería una herramienta para “avanzar en las infraestructuras de nuestro país”.

Contención en la vivienda y nueva oferta en el mercado del alquiler

En el ámbito residencial, Sílvia Paneque ha hecho un balance positivo de las políticas aplicadas por su departamento, asegurando que han conseguido “parar una escalada que era absolutamente insostenible de los precios de la oferta”. Según sus datos, desde principios de 2024 se han incorporado 24.500 nuevas viviendas de alquiler habitual al mercado, un incremento que, unido a las medidas de contención de rentas, ha provocado un “enfriamiento” del sector.

Estos resultados, según la consellera, demuestran la eficacia de una actuación pública decidida para garantizar el acceso a la vivienda. En cuanto a la grave crisis hídrica de los últimos años, Paneque ha dado un mensaje de cauta esperanza. Las precipitaciones de los últimos meses han permitido una “recuperación significativa” de los embalses, que actualmente se encuentran al 93% de su capacidad, veinte puntos por encima de los niveles registrados hace un año.

Esta mejora permite garantizar “el suministro de agua para dos años y medio”. No obstante, la consellera ha insistido en el hecho de que este respiro no debe suponer una bajada de la guardia: “Cada día estamos más cerca de la próxima sequía”, ha advertido, defendiendo que no se puede “desviar la vista” de las inversiones estratégicas en este ámbito. Como colofón a su intervención, y en su condición de portavoz del Govern, Paneque ha avanzado que este primer trimestre se darán “los primeros pasos” para la nueva ley de residuos de Catalunya. Se presentará el anteproyecto de ley de prevención y gestión de residuos, un texto con el que se quiere “caminar hacia el objetivo de neutralidad climática en 2050”.

Las metas son concretas y ambiguas: alcanzar una tasa de reciclaje del 65% y, sobre todo, reducir drásticamente los residuos que acaban en vertedero hasta un máximo del 10% para el año 2035. Esta futura normativa se plantea como la pieza legislativa que debe dar un impulso definitivo a la transición hacia una economía circular real en el país. La visión expuesta por Paneque dibuja una hoja de ruta integral que conecta la ordenación del territorio, la reactivación económica, la cohesión social y la sostenibilidad ambiental, todo ello bajo la urgencia de actuar con una mirada puesta en las próximas décadas.