La Generalitat está preparando un sistema basado en inteligencia artificial (IA) para localizar los pisos vacíos que hay en los municipios catalanes. Utilizará los consumos de agua o electricidad, entre otros datos, para determinar si ahí vive alguien. El objetivo es movilizar estos pisos para que lleguen al mercado de alquiler, según ha avanzado este lunes el director general de Vivienda, Jordi Mas, en una entrevista en 3Cat.
El Centro Internacional de Métodos Numéricos en la Ingeniería (Cimne), de Lleida, desarrolla este nuevo sistema desde hace dos meses, encargado por el Govern de la Generalitat. El modelo tecnológico utiliza datos de consumos de agua y electricidad, el padrón y la información presencial de algunos consistorios para saber si una vivienda se encuentra desocupada. La combinación de estas fuentes permitirá determinar con más rapidez si una vivienda está efectivamente vacía.
Desde la Generalitat se considera que este sistema, que piensan aplicar con la colaboración de los ayuntamientos, proporcionará una radiografía más precisa del parque de viviendas desocupadas y facilitará, en el futuro, que estos pisos se puedan incorporar al mercado.
Según Mas, hasta ahora los ayuntamientos necesitaban que un funcionario visitara in situ la vivienda para comprobar si estaba vacía. Sin embargo, ha indicado que el nuevo marco normativo permite utilizar los datos disponibles para agilizar este proceso y obtener información sobre el estado de las viviendas sin tener que recurrir siempre a una inspección presencial.
La previsión del Govern es tener listo a partir del próximo año un mapa de prevalencia de las viviendas vacías. Esta herramienta debería permitir a la Generalitat y a los ayuntamientos conocer mejor la dimensión del parque desocupado y planificar actuaciones para movilizarlo.
Mas defiende que esta información debería servir sobre todo para impulsar políticas de incentivación y facilitar que los propietarios pongan las viviendas a disposición de posibles inquilinos. En este sentido, el director general de Vivienda se muestra partidario de priorizar el contacto con los propietarios y las medidas para favorecer la movilización de los pisos antes que las sanciones. En su opinión, esta vía puede dar "mejores resultados" que medidas más contundentes, como llegar a la expropiación.
La Generalitat, por lo tanto, apuesta por utilizar la tecnología para obtener una fotografía más precisa de las viviendas vacías y, a partir de esta información, promover que vuelvan al mercado de alquiler.
Catalunya contaba con cerca de 418.000 viviendas vacías en 2021, según datos del Idescat. En Barcelona, sobre un total de 808.751 viviendas, contabilizaba aquel año 75.476 vacías, el 9,3% del total. En la capital catalana, además, había 16.124 viviendas de uso muy bajo y 55.767 de uso esporádico.