Los presupuestos de la Generalitat que aprobó este viernes el Govern y a los que se prevé que el Parlament dé luz verde rozarán los 50.000 millones de euros, un récord absoluto, ya que crece más de un 10% respecto al de 2025. Y más después de que el acuerdo con ERC y los Comuns subiera 893 millones más el gasto. Pero, en realidad, la administración catalana gasta casi 12.000 millones más a causa del pago de la deuda y del gasto de las más de 200 instituciones, entidades, empresas y fundaciones públicas vinculadas.
El sector público vinculado a la Generalitat lo conforman, además de la propia administración catalana, una veintena de entidades autónomas, como el CatSalut, medio centenar de entidades de derecho público y unas 140 empresas, consorcios y fundaciones. Y todo su gasto va a presupuestos de la Generalitat, que los inflan hasta los 53.500 millones. Pero el gasto total acabará siendo de 61.612 millones de euros, ya que hay que añadir 8.154 millones de pagos de la deuda y de sus intereses.
A menudo se señala el gasto social como la gran destinataria de los recursos de los catalanes. Con la sanidad y la educación transferidas, es así. Salud se lleva casi unos 14.000 millones y educación, cerca de 8.500 millones. En conjunto, se acercan a la mitad de los presupuestos. Pero no puede olvidarse que una parte muy importante de este dinero son los salarios de los sanitarios y personal de la educación.
¿Cuánto gasta Catalunya en nóminas? La Generalitat, es decir, las consejerías, este año pagarán 9.444 millones de euros a sus plantillas. Pero si se añade el Institut Català de la Salut (ICS), la cifra sube a 12.925 millones. Sumando todo el sector público, es decir, estas más de 200 entidades y empresas, las remuneraciones del personal costarán este año 17.700 millones de euros. Y no se incluye la posible subida de sueldo a los maestros.
Este gasto va subiendo por los incrementos salariales, pero también porque las plantillas van creciendo. Los presupuestos de 2026 prevén la creación de 5.911 plazas de médicos, enfermeros y de otro personal en la sanidad, la contratación de 4.162 maestros y la convocatoria de 1.587 nuevas plazas de Mossos d’Esquadra, 300 de bomberos y 100 de agentes rurales.
Las grandes partidas que destacan en los presupuestos de 2026
Volviendo a los gastos del Govern, la sanidad y la educación, a pesar de llevarse una parte muy importante del pastel, no tienen grandes novedades ni incorporan las grandes apuestas del ejercicio ni del acuerdo con ERC y Comuns. En Salud, la novedad es una dotación de 251 millones para reducir el déficit histórico de financiación del sistema, mientras que en Educación hay 253 millones en ayudas al comedor y el transporte, 38 a monitores y 6 para nuevas plazas de educación especial. Derechos Sociales e Inclusión es el tercer departamento con más presupuesto, 4.250 millones de euros, pero una parte importante irá a subir salarios y reducir listas de espera.
Territorio, Vivienda y Transición Ecológica es la cuarta conselleria en gasto, con 3.453 millones, a pesar de que tiene las competencias de movilidad e infraestructuras —trenes incluidos—, energía y vivienda, tres temas en los que las urgencias son máximas. Más de 600 millones van a ampliar servicios de transporte público y 355 a Rodalies; se creará un fondo de recuperación urbana de 400 millones, y se destinarán 895 millones a la gestión del ciclo del agua. También se iniciará el programa Regenera para la rehabilitación del parque de vivienda. En total, las políticas de vivienda recibirán 1.900 millones de euros.
El resto de consejerías recibe cifras más bajas, pero hay otras prioridades en los presupuestos de 2026. Una de estas es el Pacto Nacional para la Industria, con 5.000 millones previstos hasta 2030. Las universidades públicas recibirán 1.195 millones. El sector primario, 120 millones, entre los fondos para la modernización y mejora de los regadíos, la sanidad animal y la gestión de la superficie forestal.
Los ingresos crecen, con el IRPF a la cabeza
En cuanto a los ingresos, la principal fuente son los impuestos, que superan los 40.000 millones de euros. Lo que más aporta, con 17.500 millones, es el IRPF, una parte del cual está transferido y que el Govern se niega a deflactar a pesar de las demandas de Junts y de los empresarios. La negativa tiene una cuestión económica: deflactarlo reduciría estos ingresos, aunque no sería un impacto significativo y comportaría una mejora del poder adquisitivo de los asalariados. El segundo es el IVA, con más de 10.200 millones.
Además, Catalunya recaudará este año 6.481 millones con los impuestos propios y cedidos totalmente. Lo que más aporta es el impuesto sobre transmisiones patrimoniales (ITP), que se paga cuando se compra un piso que no es de nueva construcción, con 3.396 millones. Por sucesiones y donaciones ingresará 1.059 millones y, por patrimonio, 848 millones. El impuesto a las entidades financieras recaudará 366 millones; los medioambientales, 242 millones, y los tributos al juego, 240 millones.
