A partir del 1 de octubre entran en vigor cambios en el Reglamento de Circulación. Aunque estos no introducen novedades directas en la venta de vehículos, la nueva regulación afecta a su uso. En entornos urbanos, el vehículo de motor pierde protagonismo y capacidad de movimientos en favor de las personas más vulnerables. El cambio legal posibilita restricciones locales que inciden en la actividad comercial. Considera vulnerables a peatones, ciclistas, usuarios de VMP, entre otros. En la movilidad urbana, la calzada se configura como un espacio compartido. Para los comerciantes de motocicletas es relevante la obligación de uso de guantes de protección, calzado cerrado y modificaciones específicas del casco.

Principales cambios

Entre los principales cambios, los conductores que adelanten a un ciclista en una vía interurbana deberán reducir la velocidad al menos 20 km/h respecto del límite de la vía. En vías urbanas, los vehículos de motor deberán mantener una distancia mínima de cinco metros respecto de los
ciclistas que circulen delante de ellos por el mismo carril. También se incorpora el llamado carril de emergencia. En situaciones de retención, los vehículos
deberán desplazarse lateralmente para dejar libre un espacio que facilite el paso de los servicios de emergencia.

La nueva normativa amplía, además, las obligaciones para los usuarios de vehículos de movilidad personal (VMP), que deberán circular siempre con el alumbrado encendido y utilizar casco de protección. En motocicletas y ciclomotores, conductores y pasajeros deberán utilizar guantes de
protección en vías interurbanas y calzado cerrado en todo tipo de vías. Los cambios también afectan directamente a las autoescuelas. El nuevo Reglamento elimina la exención del uso del cinturón de seguridad para los vehículos de enseñanza de la conducción, por lo que se deberá usar en todo momento.

Un cambio que provoca reacciones

Tal como subraya Joan Blancafort, portavoz de la patronal Fecavem, para ON ECONOMIA: "Se confirma pues, un cambio profundo en la política de movilidad: el vehículo privado ya no está en el centro de la movilidad urbana y convive con un modelo que prioriza a peatones, usuarios vulnerables y otros medios de desplazamiento, cubriendo las restricciones de tráfico, especialmente por razones medioambientales. Para los comerciantes, el reto no proviene tanto de nuevas obligaciones administrativas de venta como de la creciente importancia que tendrán las condiciones de uso del vehículo en la decisión de compra". En este nuevo contexto, la información sobre tecnología, etiquetas ambientales y posibilidades de uso adquiere un valor comercial creciente, especialmente en el mercado de segunda mano.

La patronal avisa: "Esta reorientación debe acompañarse con una renovación realista del parque y con alternativas económicamente accesibles para los usuarios del vehículo privado, evitando que las políticas públicas de movilidad sean un obstáculo, una barrera a los desplazamientos eficientes, fiables e inclusivos de la ciudadanía y las empresas".

En paralelo, también las autoescuelas han avisado de los cambios. A modo de ejemplo, la autoescuela hoy-voy adapta toda su formación a la nueva normativa de tráfico. La cadena de autoescuelas está actualizando materiales, contenidos digitales y tests y formando a sus profesores para incorporar los cambios en las clases teóricas y prácticas. La cadena de autoescuelas hoy-voy ha puesto en marcha la actualización de todo su sistema formativo para adaptarlo a los cambios del Reglamento General de Circulación.

A esta actualización se suma la formación de los profesores para que conozcan los nuevos criterios y los puedan trasladar correctamente tanto a las clases teóricas como a las prácticas. Para Adrián Sánchez, director del departamento de formación de hoy-voy, cada modificación de
la normativa supone un importante trabajo de adaptación para las autoescuelas: "Cuando cambia la normativa no se trata simplemente de modificar unas preguntas del test. Tenemos que revisar contenidos, actualizar herramientas y formar a los profesores para asegurarnos de que
nuestros alumnos reciben la información correcta y saben cómo aplicarla cuando conducen".
Todo este proceso requiere tiempo, coordinación entre diferentes equipos y una importante inversión de recursos para garantizar que toda la formación esté actualizada cuando entren en vigor los cambios. Nuevas normas que los alumnos deberán incorporar a su formación El nuevo Reglamento introduce cambios en diferentes situaciones habituales de circulación que los futuros conductores deberán incorporar a su aprendizaje.