Cuando se habla de banca privada, nos referimos a un segmento especializado del sistema financiero que está dirigido a clientes con alto patrimonio, que buscan un servicio más completo y que este sea además más personalizado y estratégico; puntos clave que diferencian a la banca privada de la tradicional.
Con esta premisa, es fácil conocer el objetivo de la banca privada: gestionar el dinero, pero también hacerlo crecer a lo largo del tiempo en función de las circunstancias personales, familiares y empresariales de cada cliente.
Requisitos habituales para acceder
La banca privada, tal como indica Banca March, se suele enfocar a personas físicas, familias empresarias o grupos familiares que posean un volumen considerable de activos. En este punto es importante reseñar que, según cada entidad financiera, los requisitos que se piden para acceder a la banca privada son diferentes, pero los más comunes son aquellos que piden un patrimonio mínimo que suele estar entre los 500.000 euros y varios millones.
Además, como requisito, también se tiene en cuenta cómo es el cliente, qué perfil tiene, cuáles son sus objetivos en la vida, cómo tolera el riesgo en cuestiones financieras y cómo se encuentra su realidad financiera.
¿Qué servicios ofrece la banca privada
La banca privada no solo se encarga de comercializar productos financieros. Entre sus servicios, desde un enfoque integral y una toma de decisiones muy eficiente, están los siguientes:
- Gestión y planificación patrimonial
- Asesoramiento financiero personalizado
- Gestión discrecional de carteras
- Planificación fiscal y sucesoria
- Financiación estructurada
- Servicios de family office
El valor del asesoramiento personalizado en banca privada
Uno de los grandes valores que diferencia a la banca privada tiene que ver con el asesoramiento personalizado y continuo. Así, cada cliente tiene a su disposición un profesional que actúa a modo de interlocutor único y gracias al cual se pueden coordinar el resto de los especialistas necesarios en banca privada: inversión, fiscalidad, mercados, planificación patrimonial.
Un acompañamiento que no es baladí en momentos de inestabilidad de los mercados y gracias al cual se toman mejor las decisiones, se evitan errores y la estrategia discurre por los cauces adecuados en función del cliente y del entorno económico de cada momento.
Los clientes de banca privada tienen ante sí soluciones de inversión más amplias y sofisticadas que van desde los fondos de inversión a la renta fija y variable, los activos alternativos, las inversiones inmobiliarias, el capital riesgo o las estrategias de diversificación internacional.
En nuestro caso, una de nuestras ventajas en Banca March es nuestro modelo basado en la coinversión. Esto es, nosotros invertimos nuestro propio capital junto al de nuestros clientes en determinadas oportunidades, alineando intereses y reforzando la confianza. Además, acompañamos estas acciones con una gestión prudente del riesgo, una selección rigurosa de activos y una visión a largo plazo.
Ventajas frente a la banca tradicional
En Banca March nos distinguimos dentro de la banca privada española por nuestro modelo de especialización, nuestra independencia y nuestra alineación con el cliente. Al ser una entidad de origen familiar, priorizamos la preservación del patrimonio, la solvencia y la estabilidad frente a estrategias de corto plazo.
Otras ventajas de las que podemos hacer gala son nuestra atención altamente personalizada y estable en el tiempo, el ofrecer acceso a oportunidades exclusivas de inversión o el enfoque integral donde se unen inversión, fiscalidad y planificación patrimonial.
