Segunda jornada de huelga en Renfe que ha convocado el Sindicato Ferroviario, que se mantiene en solitario en su protesta contra lo que considera un "desmantelamiento" del ferrocarril público. El sindicato ha centrado sus críticas en la venta de Renfe Mercancías y en el cierre de varias bases de mantenimiento, que considera parte de un plan para minimizar el servicio público en beneficio de los operadores privados. Además, la formación sindical ha denunciado la "presión" que, bajo su criterio, ejerce la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, a quien acusa de favorecer los intereses privados en detrimento del ferrocarril estatal.

A las 11:30 horas de esta mañana, el sindicato ha convocado una concentración ante las oficinas centrales de Renfe en Madrid para protestar por lo que califica de "actitud antidemocrática" de la dirección de la compañía. En un comunicado, Sindicato Ferroviario ha cargado contra la gestión de la cúpula directiva, a la que acusa de "presidir el peor momento de la historia del ferrocarril". El texto señala que Renfe está llevando a cabo una política de privatización y de cierre de instalaciones que considera que pone en riesgo el futuro del ferrocarril público, y ha recordado que la empresa ha despedido a trabajadores en plena negociación de conflictos laborales.

El Ministerio de Transportes fija los servicios mínimos para garantizar la movilidad

Ante la convocatoria de huelga, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha establecido unos servicios mínimos que garantizan el 73% de los trenes de alta velocidad y larga distancia. De los 343 trenes programados para esta jornada, se mantendrán 249, mientras que los 94 restantes dependerán del grado de seguimiento del paro. Esta cifra, que ha sido habitual en convocatorias anteriores, busca asegurar la movilidad de los ciudadanos y minimizar las afectaciones. En el caso de las Rodalies, los servicios mínimos varían según las franjas horarias. Durante las horas punta se garantizará el 75% del servicio habitual, mientras que el resto del día el porcentaje bajará al 50%. En la Media Distancia, los servicios mínimos son del 66%, lo que asegura la circulación de 426 de los 650 trenes programados. Un total de 224 trenes de esta categoría quedarán sujetos al seguimiento de la huelga. Estas cifras muestran que la mayor parte de la oferta ferroviaria se mantendrá operativa a pesar del paro.

Desde la dirección de Renfe han recordado que la jornada de huelga anterior, celebrada el 29 de junio, tuvo un seguimiento de solo el 1,83%. La compañía ha utilizado este dato para relativizar el impacto de la convocatoria y ha insistido en que la huelga no cuenta con el apoyo de los sindicatos mayoritarios. Renfe defiende que las medidas adoptadas son necesarias para garantizar la viabilidad de la compañía en un contexto de competencia creciente y que los servicios mínimos garantizan la movilidad de los ciudadanos.

El conflicto entre la dirección de Renfe y Sindicat Ferroviari se ha intensificado en las últimas semanas, con acusaciones cruzadas sobre las políticas de privatización y la gestión de la compañía. El sindicato ha advertido que continuará con las movilizaciones si no hay cambios en la orientación de la compañía, mientras que Renfe defiende que las medidas adoptadas son necesarias para garantizar su viabilidad. Las próximas semanas serán clave para determinar si las partes abren vías de diálogo o si el conflicto se intensifica.