La aplicación de la inteligencia artificial para detectar y mitigar las emisiones de metano ha generado un beneficio climático de gran alcance, comparable a la eliminación de la contaminación anual de casi 24 millones de turismos de gasolina. Esta es la cifra que se desprende del informe Poniendo el foco en las oportunidades: Cómo la inteligencia artificial está acelerando la acción contra el metano, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. El estudio señala que, desde su lanzamiento en 2024, el Sistema de Alerta y Respuesta ante el Metano (MARS) del PNUMA, basado en IA, ha permitido la implementación de más de 40 iniciativas para reducir las emisiones de este gas de efecto invernadero.
El sistema MARS, que funciona bajo el Observatorio Internacional de Emisiones de Metano (IMEO), utiliza la IA para identificar grandes fugas de metano en los sectores del petróleo y el gas a través de imágenes de satélite, e informa a gobiernos y empresas. Según el PNUMA, la IA permite procesar entre 12 y 15 veces más información que los métodos convencionales, manteniendo el rigor científico. Este sistema, que es el primero de su tipo a escala global, ha contribuido a mitigar emisiones que, según las estimaciones, habrían liberado 1,2 millones de toneladas de metano a la atmósfera.
El metano, un gas con un efecto de calentamiento 80 veces superior al CO₂
El metano es un gas de efecto invernadero que, a pesar de tener una vida atmosférica de aproximadamente una década, es 80 veces más potente que el dióxido de carbono en un periodo de 20 años. Por ello, su reducción puede frenar el calentamiento global de manera más rápida que otras medidas. Los modelos de IA del sistema MARS permiten distinguir las emisiones de metano, como las fugas en infraestructuras de petróleo y gas, del ruido de fondo ambiental. Actualmente, el sistema se está ampliando a otros sectores, como el carbón y la gestión de residuos, para cubrir un espectro más amplio de fuentes contaminantes.
El PNUMA ha subrayado que la tecnología empleada es "ligera y eficiente", lo que evita que su propio consumo energético contribuya al problema que pretende solucionar. El organismo también ha insistido en que la experiencia humana sigue siendo esencial en todo el proceso: cada alerta generada por la IA es revisada y verificada de manera independiente por los analistas del IMEO.
Este doble control garantiza la fiabilidad de los datos y evita falsas alarmas. El director de la División de Cambio Climático del PNUMA, Martin Krause, ha señalado que "el metano es solo el principio", ya que la IA puede transformar grandes volúmenes de datos ambientales en acciones concretas. Krause ha añadido que esta tecnología podría aplicarse a una amplia gama de desafíos ecológicos, como la deforestación, la contaminación atmosférica o la gestión del agua.
El secretario general de la ONU, António Guterres, ha instado a los estados a responder al 80% de las alertas de emisión de metano que reciban a través del MARS, con lo que se podrían conseguir reducciones significativas de las emisiones globales. El éxito de este sistema demuestra que la combinación de tecnología avanzada y compromiso político puede dar resultados tangibles en la mitigación del cambio climático. La IA, en este caso, no solo identifica el problema, sino que también proporciona las herramientas para actuar de manera rápida y eficaz. La ampliación del sistema a nuevos sectores podría multiplicar los beneficios ambientales en los próximos años, consolidando la IA como una herramienta indispensable en la lucha contra el calentamiento global.