En el tramo final de las Jornadas del Cercle d'Economia, la sala de actos del Palau de Congressos de Catalunya ha acogido la charla titulada Liderar en tiempos de incertidumbre, con la participación de Juvencio Maeztu, presidente y consejero delegado de Ikea, y Juan Ignacio Entrecanales, vicepresidente de Acciona. Ambos ponentes han compartido diagnóstico sobre un entorno marcado por la volatilidad geopolítica, los cambios en los hábitos de consumo y la necesidad de repensar estrategias empresariales a corto y medio plazo.

Entrecanales ha abierto el turno de intervenciones con una afirmación taxativa: la geopolítica es determinante en el escenario actual. Según el dirigente de Acciona, se está redirigiendo mucha inversión hacia infraestructuras estratégicas, y los países que sean capaces de ofrecer seguridad jurídica serán los que finalmente atraerán estos capitales. En un mundo donde las cadenas de suministro se reconfiguran y las alianzas cambian, la previsibilidad normativa se convierte en un activo tan valioso como los recursos naturales o la mano de obra cualificada.

Maeztu, por su parte, ha defendido que el momento actual exige rediseñar los modelos de negocio. El dirigente de la multinacional sueca de los muebles ha puesto el acento en la necesidad de un liderazgo humilde, especialmente a la hora de abordar mercados complejos como el chino. El presidente de Ikea ha alertado de que las empresas occidentales a menudo cometen el error de interpretar China desde su propia percepción cultural, cuando lo que hace falta es entender el país asiático desde sus propias claves.

De la sostenibilidad a la soberanía

Uno de los momentos más destacados de la intervención de Entrecanales ha sido su defensa de las energías renovables no solo como una cuestión medioambiental, sino como un pilar fundamental para la productividad y la soberanía europea. Ha argumentado que la dependencia energética de fuentes externas expone el continente a chantajes geopolíticos y a volatilidad de precios, mientras que la apuesta por las renovables refuerza la autonomía estratégica.

En cuanto a la competencia con China, Entrecanales ha propuesto tres líneas de actuación concretas. La primera, copiar aquellos aspectos de la política industrial china que han demostrado eficacia. La segunda, prohibir las prácticas de competencia desleal que distorsionan los mercados. La tercera, introducir criterios de adjudicación de contratos que no se basen exclusivamente en el precio, sino que también valoren la calidad, la sostenibilidad y la trazabilidad de los productos.

Velocidad, burocracia y regionalización

Maeztu ha centrado parte de su intervención en los cambios en los hábitos de compra y consumo que está detectando Ikea. Ha afirmado que el mundo actual pide velocidad, tanto en las entregas como en la capacidad de respuesta de las empresas ante las nuevas tendencias. En este contexto, el presidente del gigante sueco ha formulado una reflexión contundente sobre la burocracia interna: es, ha dicho, la reacción natural a los miedos de la organización.

Cuando una empresa tiene miedo de equivocarse, genera procedimientos y capas de control que ralentizan la toma de decisiones. Como antídoto, Maeztu ha propuesto regionalizar un poco más la estructura en un mundo global. No se trata de renunciar a las economías de escala, sino de aproximar la toma de decisiones a los mercados locales para ganar agilidad y adaptarse mejor a las particularidades de cada territorio.

Inteligencia artificial y humanismo empresarial

Sobre el uso de la inteligencia artificial, Maeztu ha sido práctico: en Ikea utilizan la IA para rebajar costes operativos y trasladar estos ahorros a los precios finales, en línea con la filosofía de la empresa de ofrecer productos asequibles. No obstante, ha añadido un matiz que ha definido como central para su compañía: la aspiración es tener la empresa más humanista posible. Esta ambición implica que la tecnología debe estar al servicio de las personas, y no a la inversa, y que la eficiencia no puede sacrificar la calidad de la experiencia laboral ni el trato con los clientes.

En el bloque dedicado a Europa, Maeztu ha lanzado una advertencia. Con el pretexto de la simplificación normativa, ha alertado, existe el peligro de olvidar la parte buena del porqué se deben hacer bien las cosas. Según su criterio, no toda regulación es un obstáculo; algunas normas protegen derechos, garantizan seguridad jurídica y establecen un suelo de calidad que beneficia tanto a consumidores como a empresas serias.

Entrecanales ha cerrado la sesión con una perspectiva más inmediata. A corto plazo, ha afirmado, son imprescindibles aspectos como la digitalización de la economía y el refuerzo del mercado único europeo. Sin un mercado único realmente integrado, sin obstáculos internos y con políticas comunes en materia digital y energética, será difícil que Europa pueda competir en igualdad con gigantes como Estados Unidos o China. El vicepresidente de Acciona ha insistido en que las reformas estructurales no admiten más demoras, y que el liderazgo empresarial del futuro exigirá una combinación de visión estratégica y capacidad de ejecución en tiempo real.