El Gobierno español calcula que obtuvo unos ingresos adicionales de 2.294 millones de euros en 2025 por no deflactar la tarifa del IRPF —es decir, por no ajustar los tramos a la evolución de los precios—, lo que le ha permitido cumplir con los compromisos adquiridos con Bruselas sin adoptar medidas adicionales.
En el informe de progreso del plan fiscal remitido a Bruselas, el Ejecutivo detalla el grado de avance de las reformas comprometidas en el plan fiscal estructural 2025-2028, entre ellas una serie de medidas para incrementar la recaudación de forma permanente en un 0,3% del PIB, al que luego se sumó un 0,1% del PIB adicional.
El Gobierno español da por cumplido el primer compromiso con algunas de las medidas adoptadas en los últimos años, que incrementaron la recaudación en un 0,39% del PIB en 2025 y cuya aportación se mantendrá en los próximos años: 0,39% del PIB en 2026, 0,37% del PIB en 2027, 0,35% del PIB en 2028 y 0,35% del PIB en 2029.
Entre estas medidas destacan la limitación a la consolidación de pérdidas de grupos empresariales (4.323 millones en 2025), el impuesto de solidaridad para las grandes fortunas (623 millones) o el establecimiento de un tipo efectivo mínimo para las multinacionales (621 millones), a las que se sumará a partir de este año el impuesto complementario.
Por lo que respecta al segundo compromiso, que prevé un aumento adicional de la recaudación del 0,1% del PIB, "dicho incremento se logra a través de la no deflactación de las bases tributarias" del IRPF, que reportó 2.294 millones en 2025 (0,14% del PIB).
El Gobierno de Pedro Sánchez se comprometió a mantener ese incremento adicional de recaudación hasta el cuarto trimestre de 2028, pero no detalla cuántos ingresos reportará la no deflactación de la tarifa hasta entonces.
Otros hitos completados son la mejora de la gestión de la incapacidad temporal gracias a la firma de convenios, la simplificación del sistema de homologación de títulos o la promoción de la construcción de viviendas de alquiler asequible.
