Según el portal especializado en destinos de vacaciones Fintonic, se constata cómo las personas deciden, cada vez más, endeudarse por encima de sus posibilidades para ir de vacaciones y escoger una idea final sin pensarlo ni planificarlo. Así pues, cuando se dejan las decisiones para el final, los precios suben, las opciones se reducen y la sensación de presión aumenta. En cambio, anticiparse permite escoger con calma y cuidar mejor el presupuesto. Algunos de los consejos que dan son los siguientes:

Reservas hasta marzo

Para los que viven en España, enero, febrero y marzo suelen ser un buen momento para empezar a cerrar las vacaciones de verano, especialmente si:

  • Tienes fechas fijas por trabajo, colegio o conciliación familiar.
  • Viajes en julio o agosto, cuando la demanda es más alta y las opciones vuelan.

Reservar con tiempo solo traducirse a:

  • Precios más estables en vuelos y alojamientos.
  • Más opciones disponibles, tanto en horarios como en hoteles o apartamentos.
  • Menos decisiones de última hora… y menos ansiedad financiera antes de viajar.

Planificación en el extranjero

No es lo mismo organizar unas vacaciones en España que planear un viaje al extranjero. Los tiempos, los costes y el margen de maniobra cambian , y entender estas diferencias ayuda mucho a ahorrar. Viajar dentro de España suele ofrecer más margen de ajuste tanto en fechas como en tipo de alojamiento. En la mayoría de los casos, reservar con 2 o 3 meses de antelación suele ser suficiente. Pequeños cambios —como elegir destinos menos masificados , viajar entre semana o mover las fechas unos días— pueden suponer un ahorro considerable sin renunciar a la experiencia. En cambio, los viajes al extranjero requieren más planificación , especialmente si sales de Europa o viajas en temporada alta. Conviene tener en cuenta que:

  • Los vuelos suelen encarecerse a medida que se acerca el verano.
  • Reservar con 5 o 6 meses de antelación suele marcar la diferencia en precio y opciones.
  • La falta de planificación lleva a decisiones impulsivas, que después pesan en el presupuesto.

Viajes organizados y circuitos cerrados

Los viajes organizados o circuitos (por ejemplo, rutas por diversos países, viajes culturales o tours guiados) suelen tener reglas muy claras:

  • Cuanto antes se reservan, mejor precio y más disponibilidad .
  • En verano, las plazas se agotan rápidamente.
  • El importe suele ser elevado y concentrado en un solo pago.

Cruceros

Los cruceros funcionan de manera similar:

  • Ofrecen mejores tarifas con mucha antelación .
  • A última hora hay menos opciones de cabina o fechas.
  • Suelen implicar un desembolso importante de golpe.

Viajes por libre: vuelo y hotel por separado

Cuando se reserva todo por separado:

  • Hay más flexibilidad , pero también más riesgo de encarecimiento si se deja para el final.
  • Requiere más atención en el momento de compra, sobre todo en vuelos.
  • Permite ajustar mejor el presupuesto si se planifica con tiempo.

En este tipo de viajes, anticiparse suele marcar la diferencia entre un viaje bien ajustado y uno que se encarece sin darte cuenta.