Un autor medio en el Estado recibe actualmente un anticipo por su obra de entre 1.000 y 5.000 euros, una cifra que puede aumentar en función de la trayectoria del creador y del éxito de sus publicaciones anteriores. Como en cualquier industria, cuanto más experiencia acumula el escritor, mayor tiende a ser el importe que la editorial está dispuesta a arriesgar. No obstante, esta inversión inicial no siempre se recupera, porque la venta de libros es incierta y la competencia en el mercado es feroz. Esta realidad contrasta con la de otros países como Estados Unidos o el Reino Unido, donde los anticipos para autores de nivel medio son sensiblemente superiores.
Una vez que la editorial ha recuperado el anticipo, el autor comienza a percibir royalties, es decir, un porcentaje por cada ejemplar vendido. En el Estado, estos porcentajes suelen situarse entre el 7% y el 10% del precio de venta al público. Esto significa que, por un libro que cuesta 20 euros, el escritor recibe alrededor de un euro y medio por cada unidad vendida. La razón de este porcentaje aparentemente bajo es que la cadena del libro está compuesta por diversos actores que se llevan una parte del pastel: la editorial se queda aproximadamente un 30%, la distribuidora otro 30% y el librero el 30% restante. A grandes rasgos, quien crea la obra es quien menos recibe al final del día.
Los anticipos se fraccionan y obligan a muchos autores a tener trabajos paralelos
Además de la cuantía modesta, los anticipos suelen dividirse en dos o tres pagos, de modo que el autor no recibe la totalidad de una sola vez. Esta circunstancia, combinada con el hecho de que los royalties se liquidan generalmente una vez al año, provoca que muchos escritores tengan que compatibilizar su vocación literaria con otras ocupaciones para garantizar un sueldo base mensual. La escritura se convierte así en una actividad que, para la mayoría, no permite vivir exclusivamente de ella. En el año 2023 se publicaron en España cerca de 90.000 libros, una cifra que incluye ediciones especiales y reediciones. Esta avalancha de novedades hace que sea extremadamente difícil destacar entre la multitud.
Los fenómenos literarios son escasos o tienen una vida efímera, con contadas excepciones que consiguen mantener el éxito en el tiempo. En este contexto, la autoedición ha emergido como una alternativa cada vez más atractiva para muchos autores. Plataformas como Amazon han facilitado la autoedición, lo que permite a los escritores tener el control total sobre la publicación, el precio y las actualizaciones, además de recibir pagos mensuales y hacer un seguimiento de las ventas en tiempo real.
En función del precio que se fije para la obra, el autor puede llegar a percibir entre el 60% y el 70% de los ingresos, una diferencia sustancial respecto al modelo tradicional. No obstante, en España la autoedición aún no goza de buena prensa. A menudo se mira con recelo porque muchos de estos títulos no superan un control de edición o de calidad riguroso, a diferencia de lo que ocurre en países como Estados Unidos, donde la autoedición está plenamente consolidada desde hace años.
Planeta y Penguin Random House dominan el mercado
Aunque durante unos años surgieron numerosas editoriales medianas y pequeñas en el Estado, el mercado sigue dominado por dos grandes gigantes: Planeta y Penguin Random House. Las editoriales más modestas luchan por subsistir en un entorno cada vez más saturado, aunque el sector editorial español goza de buena salud. Según datos de la Federación de Gremios de Editores de España, los lectores más activos por ocio son los jóvenes de entre 14 y 24 años, un colectivo que ha impulsado el auge de la lectura juvenil.
La facilidad de acceso a los formatos electrónicos y a dispositivos como el Kindle de Amazon también ha contribuido a esta tendencia, ampliando la oferta y democratizando el consumo literario. A pesar de los avances tecnológicos y de las alternativas de autoedición, la mayoría de autores siguen soñando con publicar con sellos tradicionales, en una balanza que todavía no se ha inclinado del todo hacia los nuevos modelos.