Tras las cuatro olas de calor registradas entre junio y julio, el uso del aire acondicionado se ha llevado a máximos en los hogares españoles, y con ello el coste de la factura de la luz se ha disparado. La situación afecta a prácticament a la mitad de las viviendas, ya que, según datos de Idealista, el parque de viviendas equipadas con climatización en España es del 47% del total.

Entre junio y julio se registraron cuatro olas de calor, por un total de 17 días de calor extremo acumulados, que han supuesto un sobrecoste significativo en la factura de la luz, en función de la calidad u obsolescencia de los equipos de climatización instalados y de la superficie total de la vivienda. Así, el coste promedio del pago del recibo se ha elevado entre unos 30 euros y unos 55 euros, según cálculos de la plataforma digital Papernest, un comparador de precios y contratos de suministros básicos para el hogar -luz, gas, internet, telefonía y seguros-. El sobrecoste promedio diario en los hogares españoles se ha situado en los 1,73 euros, para el conjunto de los episodios de calor extremo.

Las facturas de climatización se han encarecido desde 30 euros en un piso de 90 metros cuadrados y hasta 54,94 euros en una casa de 140 m² con un equipo de clase G -el nivel más bajo de eficiencia energética dentro de la escala oficial de la Unión Europea-. En ambos casos, el coste total a pagar se eleva a 96,54 euros y 174,40 euros, respectivamente.

El comparador argumenta que el coste puede rebajarse "significativamente" si los equipos son más eficientes -clase A- y pone cifras. Pese al aumento de 8,25 euros en la factura de un piso de 90 m², el coste total no superaría los 30 euros y, en el caso de una vivienda de 140 m², el incremento sería de poco más de 15 euros para llegar al total de 50 euros a pagar.

Los cálculos para viviendas más pequeñas, de 45 metros cuadrados, determinan que los equipos de climatización desfasados elevan la factura en unos 13 euros y se llega a disparar el coste hasta los 44 euros. Mientras que la climatización energéticamente más sostenible solo se paga 3,63 euros más y la factura ronda los 12,27 euros. Los datos demuestran que la etiqueta de eficiencia energética del aparato es un factor mucho más determinante para el presupuesto del hogar que los metros cuadrados de la vivienda, según Papernest.

Al analizar los cuatro episodios de calor extremo, se observa que la intensidad de la temperatura máxima tiene un impacto financiero en el bolsillo superior al número de días que dura el episodio. Así, aunque la tercera ola de calor solo duró 3 días (dos menos que la primera), resultó ser un 41% más cara por jornada debido a los 45 ºC alcanzados. Se pagó 1,81 euros de sobrecoste diario. Al superar los 40 ºC exterior, el compresor necesita trabajar al máximo de su potencia continua, acelerando el gasto eléctrico por hora, aseguran desde Papernest.

Las olas de calor no han afectado por igual a todas las provincias de España. Las capitales del sur y del valle del Ebro sufren picos de temperatura que obligan a los aparatos a funcionar con un consumo térmico muy superior por grado de diferencia respecto al exterior, tomando siempre como referencia un piso de 90 m² con equipo de clase G y 6 horas diarias de uso durante los 17 días de olas. Las provincias más afectadas incluyen Sevilla, Córdoba, Zaragoza, Madrid, Murcia, País Valencià y Barcelona, con un coste medio que oscila entre los 31 euros de Sevilla y los 23 euros de Barcelona.