El Cercle d'Economia pone sobre la mesa la necesidad de una revisión estructural y profunda del modelo turístico de Catalunya, con el objetivo declarado de "garantizar su competitividad futura" en un contexto global en plena transformación. Esta posición se ha hecho pública este lunes mediante un informe exhaustivo que analiza la incidencia del turismo en la productividad de la economía catalana en conjunto.
El documento elaborado por los técnicos de la organización pone un énfasis especial en una interrelación a menudo subestimada: la simbiosis entre el turismo de masas y la conectividad de alta gama. Se subraya que una parte sustancial de los vuelos directos internacionales que utilizan investigadores, altos ejecutivos y emprendedores para su actividad se mantienen operativos, en realidad, "gracias a la masa crítica y a la demanda estable que aporta el turismo", constituyendo así una externalidad positiva esencial para la economía productiva.
El diagnóstico central del informe describe una situación paradójica, denominada la "paradoja del éxito" turístico catalán. Catalunya se consolida año tras año como el territorio que recibe un volumen más elevado de visitantes internacionales del Estado, una cifra que en sí misma representa un éxito industrial y de mercado. No obstante, desde el Cercle d'Economia señalan que existe un consenso casi unánime entre los agentes sociales y económicos sobre la idea de que la etapa del crecimiento meramente cuantitativo, basado en el aumento indefinido de cifras de llegadas, "está superada" y ya no resulta sostenible ni deseable como objetivo único.
El análisis alerta de manera explícita sobre múltiples señales de agotamiento y de tensión que se manifiestan en el actual esquema de desarrollo turístico, un modelo que califican de excesivamente centrado en el crecimiento extensivo y poco valorado. Es precisamente ante este escenario que el Círculo de Economía se propone impulsar y liderar un debate "estructurado, inclusivo y con visión de largo plazo" que permita adaptar el sector turístico a los "nuevos y complejos retos económicos, sociales y ambientales" del siglo XXI. La transición ecológica, las demandas de sostenibilidad, los cambios en los patrones de consumo y la emergencia de nuevos competidores globales se presentan como factores ineludibles.
Las debilidades estructurales del sector turístico
Desde la organización se reconoce sin ambigüedades el "papel estratégico y primordial" que el turismo ejerce como uno de los principales motores de la actividad económica, la generación de empleo y la proyección de la marca Catalunya en el exterior. A pesar de este reconocimiento, el informe advierte con contundencia que la industria convive con "debilidades estructurales de largo recorrido" que merman su solidez y ponen en peligro su rentabilidad futura. Entre estas debilidades se destaca una productividad laboral y de capital que se mantiene por debajo de la media de la economía catalana, así como unos salarios medios también inferiores al conjunto de las otras actividades, un hecho que dificulta la atracción y retención de talento cualificado.
El Índice de Percepción de la Industria (IPI), integrado en el estudio, hace un balance con claroscuros de la situación actual. En la vertiente positiva, se subraya de nuevo la contribución decisiva del turismo a la conectividad aérea internacional de Barcelona, un nodo logístico de primer orden. En la vertiente negativa, sin embargo, se identifican con claridad los costes asociados al modelo actual, especialmente la "congestión urbana, la presión sobre los recursos públicos y la transformación a menudo innovadora" que el turismo masivo produce en el comercio y en el tejido social de determinados barrios icónicos de la capital catalana, fenómeno que puede conducir a procesos de turistificación y pérdida de autenticidad.
A pesar de estos efectos colaterales, la postura del Cercle es práctica. Consideran que las conexiones aéreas de alta frecuencia desde Barcelona son un "activo estratégico irrenunciable" para la economía del país. La razón es fundamental: muchos de los vuelos directos con destinos empresariales clave en Estados Unidos, Asia u otros lugares de Europa, vitales para los altos directivos y los flujos de inversión, solo son viables económicamente para las compañías aéreas gracias al llenado de asientos que garantiza el turismo de masas. Este es un punto crucial, ya que desde la organización recuerdan que muchas multinacionales, a la hora de analizar dónde ubicar sus sedes regionales o realizar inversiones sustanciales, tienen en cuenta como factor decisivo la existencia de estas conexiones aéreas directas y frecuentes.
La conclusión y la propuesta de acción son claras. El Cercle d'Economia apuesta por una revisión inteligente y estratégica del actual modelo turístico, alejándose de la inercia. El objetivo final es "reforzar de manera decisiva" la calidad y el valor añadido de la oferta, diversificar las actividades más allá del sol y playa hacia segmentos como el turismo científico, de salud, cultural o de deportes, mejorar la formación y las condiciones laborales del talento profesional del sector, y promover una gestión "más eficiente, sostenible e inteligente" de los recursos naturales, urbanos y humanos. Se trata, en definitiva, de pasar de un paradigma cuantitativo a uno cualitativo, asegurando que el turismo continúe siendo un pilar de prosperidad, pero de una manera más equilibrada, innovadora y respetuosa con el territorio y sus ciudadanos.
