El mercado inmobiliario catalán ha registrado un hito histórico. Según los datos publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística, durante el mes de febrero se formalizaron 10.389 compraventas de vivienda en Catalunya, una cifra que no se alcanzaba en un segundo mes del año desde 2007. El incremento es del 6,4% respecto a enero y del 5,7% en comparación con febrero del año pasado. Estos datos confirman la buena salud de un sector que continúa mostrando un dinamismo sostenido a pesar del entorno de tipos de interés elevados y la incertidumbre geopolítica.
El segmento de la vivienda nueva es el que ha experimentado un dinamismo más elevado. Durante el mes de febrero se vendieron 2.177 inmuebles de nueva construcción, lo cual representa un aumento del 17,5% en términos interanuales. Este crecimiento se ha producido de manera generalizada en todas las demarcaciones catalanas, con la única excepción de Tarragona. La vivienda usada, por su parte, ha registrado un repunte más moderado, del 3%, con 8.212 unidades vendidas. Como es habitual, los pisos de segunda mano continúan concentrando la mayor parte de las transacciones, prácticamente ocho de cada diez operaciones.
Las viviendas protegidas alcanzan su mejor cifra desde 2019
Otro hecho destacado de la estadística es el comportamiento de las viviendas protegidas. Durante febrero, 617 inmuebles de este régimen cambiaron de manos, una cifra que supone un incremento de casi el 30% respecto al mismo mes del año anterior. Se trata del volumen más alto de transacciones de vivienda protegida desde el año 2019, lo cual refleja una cierta reactivación de un segmento que había quedado prácticamente paralizado durante los años de la crisis financiera y la posterior recuperación. A pesar de esta fuerte subida interanual, respecto al mes de enero se produjo un ligero retroceso del 8%.
Por demarcaciones, el comportamiento del mercado ha sido generalmente alcista, con tres provincias alcanzando cifras récord para un mes de febrero desde 2007. En Barcelona, se vendieron 6.875 pisos y casas, la cifra más alta en un segundo mes del año desde hace 19 años. Girona también ha registrado un máximo histórico, con 1.415 inmuebles vendidos. Lleida ha tocado techo con 645 adquisiciones. Tarragona es la única demarcación que rompe la tendencia positiva, con una caída del 11% respecto al mismo período del año anterior, a pesar de que la cifra de ventas es la segunda más alta desde hace dos décadas.
En cuanto al régimen de protección de las viviendas vendidas, la gran mayoría corresponden a vivienda libre, manteniendo la tendencia histórica. En febrero se vendieron 9.772 unidades de inmuebles libres, lo cual representa el mejor registro para un mes de febrero desde 2007. Esta cifra refleja que la dinámica del mercado continúa estando impulsada fundamentalmente por el sector privado, mientras que la vivienda protegida, a pesar de su notable incremento interanual, continúa teniendo un peso relativo reducido en el conjunto de las transacciones.
El elevado volumen de compraventas se produce en un contexto de precios al alza y de creciente dificultad de acceso a la vivienda para los colectivos con menos recursos, lo cual sitúa el mercado inmobiliario catalán en una posición de fuerte tensión. Los expertos consultores señalan que, si se mantiene este ritmo de ventas, los precios continuarán presionados al alza, especialmente en las áreas metropolitanas y en las zonas turísticas de la costa.