La Comisión Europea ha abierto la puerta a la utilización "temporal" de la liquidez procedente del fondo de recuperación pospandemia para cubrir gastos corrientes de los Estados miembros, como el pago de pensiones, siempre que se trate de una operación puntual de tesorería sin impacto sobre los intereses financieros de la Unión.

Así lo ha manifestado este miércoles el vicepresidente de Cohesión y Reformas del Ejecutivo comunitario, Raffaele Fitto, durante una rueda de prensa celebrada en Bruselas. Las declaraciones del comisario italiano llegan después de que el Tribunal de Cuentas español cuestionara en un informe reciente el uso de 2.389 millones de euros de créditos sobrantes del fondo europeo para financiar pensiones en España, una práctica que Bruselas ya ha admitido que está examinando.

Fitto ha querido aclarar la posición comunitaria ante la controversia surgida en los últimos días. El comisario ha reconocido que el pago de pensiones y otras formas de gasto ordinario no cumplen los requisitos para ser financiados directamente con cargo al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia. No obstante, ha admitido que los Estados miembros pueden usar "temporalmente" parte de la liquidez procedente de los desembolsos del fondo para cubrir otras partidas presupuestarias mientras gestionan sus flujos de tesorería. Esta práctica, según ha defendido, no pone en peligro los recursos financieros de la Unión ni altera el funcionamiento ordinario del Mecanismo.

Bruselas revisa el informe del Tribunal de Cuentas

El Ejecutivo comunitario ha confirmado que está analizando con detalle las conclusiones del informe del Tribunal de Cuentas, que cuestiona el destino de una parte de los créditos sobrantes del fondo de recuperación. Fuentes comunitarias ya habían avanzado la semana pasada que Bruselas estaba examinando la cuestión y mantenía contactos con las autoridades españolas para recabar más información. En aquella ocasión, un portavoz comunitario señaló que este tipo de operaciones por parte de los Estados miembros no tenía, "en principio", impacto sobre los intereses financieros de la Unión ni consecuencias para la aplicación del fondo europeo de recuperación. Ahora Fitto ha ratificado esta línea argumental.

El vicepresidente italiano ha insistido en el carácter temporal y reversible de estas operaciones de reasignación o gestión de tesorería. Según su opinión, mientras los Estados miembros respeten los plazos y las condiciones establecidas para la devolución de los fondos, este tipo de prácticas no comprometen la integridad financiera de la Unión. "Estas operaciones son temporales y no tienen impacto sobre la protección de los fondos de la UE", ha sentenciado Fitto, que ha querido así restar gravedad a las acusaciones que habían apuntado a un posible desvío de los recursos comunitarios.

A pesar de esta flexibilidad, la Comisión Europea ha dejado claro que mantiene sus mecanismos de supervisión y control sobre los sistemas nacionales. El Ejecutivo comunitario puede revisar los procedimientos de los Estados miembros y, en su caso, intervenir en casos de fraude, corrupción o conflicto de intereses siempre que el país afectado no corrija la situación. Esta cláusula de salvaguarda pretende garantizar que la flexibilidad en la gestión de la liquidez no derive en prácticas irregulares que pongan en riesgo el dinero de los contribuyentes europeos. La posición de Bruselas, por lo tanto, equilibra la necesidad de dar margen a los gobiernos nacionales con la imperativa protección de los intereses financieros comunitarios.