Nueva reclamación de competencias. El conseller de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, ha pedido este martes el traspaso de todas las competencias de inspección laboral a la Generalitat de Catalunya: "La gestión, cuanto más cercana sea, más posibilidades tiene de ser buena", ha declarado en el Parlament.

Así lo ha sostenido en respuesta a una interpelación del portavoz adjunto de ERC, Jordi Albert, que ha reivindicado el traspaso completo de la inspección de trabajo a la Generalitat como "la mejor garantía de la seguridad y la salud laboral". Al ser plazas de habilitación estatal, la Generalitat depende de Estado para aumentar la plantilla, a la vez que sigue en manos del gobierno español las inspecciones en materia de Seguridad Social.

"Estamos totalmente de acuerdo", ha respondido Sàmper al portavoz adjunto de ERC. "Se está demostrando que la gestión, cuanto más cercana sea, más posibilidades tiene de ser buena. En el ámbito de la inspección de trabajo, y muy especialmente en aquellas materias donde no tenemos las competencias, como la inspección en materia de Seguridad Social, es evidente que este traspaso competencial nos daría un margen de gestión mucho más eficaz y eficiente", ha defendido.

El conseller ha defendido la necesidad de ampliar la plantilla de inspectores de la Generalitat, que actualmente cuenta con 121 inspectores, 37 subinspectores de empleo, 12 de salud y seguridad laboral y 16 técnicos habilitados.

"Somos conscientes de las necesidades y que hay que ampliar la plantilla, especialmente la de inspectores y subinspectores para llegar a ratios de los países europeos más desarrollados en esta materia", ha remarcado. Asimismo, ha explicado que en 2025 se intensificó la actividad inspectora, con más de 14.000 infracciones detectadas (un 6 % más que el año anterior) y más de 13.500 denuncias presentadas (un 14,9 % más).