Barcelona continúa consolidándose como uno de los mercados inmobiliarios más caros de España, con un precio medio de la vivienda de 3.207,7 euros por metro cuadrado, mientras que Lleida sigue siendo la provincia más asequible de Catalunya, con 1.282,2 euros por metro cuadrado. La diferencia de casi 2.000 euros entre ambos territorios pone de manifiesto la brecha que existe dentro del mercado catalán, según la última estadística del valor tasado de la vivienda publicada por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana.

La provincia de Barcelona ocupa la cuarta posición entre las más caras del país, solo por detrás de Madrid, Baleares y Guipúzcoa, tras registrar un incremento interanual del 12% en el primer trimestre del año. En cambio, los precios en Lleida se mantienen muy por debajo de la media catalana, lo que la convierte en la opción más económica para acceder a una vivienda dentro de la región.

Los datos reflejan dos realidades bien diferenciadas. Mientras Barcelona concentra una elevada demanda impulsada por su peso económico, la actividad empresarial y la presión turística, Lleida mantiene un mercado mucho más contenido, con valores que representan poco más de un tercio de los registrados en la provincia barcelonesa.

En España, el precio medio de la vivienda aumentó cerca de un 14% durante el primer trimestre del año, hasta situarse en 2.315,7 euros por metro cuadrado. El ministerio de Vivienda atribuye esta evolución a la presión que soportan los grandes núcleos urbanos, los principales polos de empleo y las zonas con mayor actividad turística, donde la oferta continúa siendo insuficiente para responder a una demanda creciente.

Dentro de este contexto, Barcelona se mantiene como uno de los mercados más tensionados del país. Solo Madrid, con 4.047,5 euros por metro cuadrado; Baleares, con 3.885,6 euros; y Guipúzcoa, con 3.419,7 euros, presentan precios superiores, según recoge EFE.

La distancia entre Barcelona y Lleida evidencia que el mercado inmobiliario catalán evoluciona a distintas velocidades. Mientras la provincia barcelonesa sigue registrando un fuerte encarecimiento de la vivienda, en Lleida los precios permanecen en niveles mucho más moderados, reflejando las diferencias de demanda y de dinamismo económico entre ambos territorios.