El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha cerrado este 2025 con 127 millones de ayudas de la Unión Europea conseguidos por los fondos Next Generation, enmarcados dentro de un presupuesto de 220,5 millones para transformar y mejorar las infraestructuras del territorio metropolitano, según ha informado la entidad supramunicipal en un comunicado este miércoles.
Entre los acuerdos reflejados este 2025 hay un total de 51 expedientes internacionales, de los cuales un 37,25% se destinan a cooperación y el resto a convenios bilaterales y colaboraciones con instituciones de conocimiento.
El AMB ha presentado 36 propuestas de competitividad europea y ha recibido la aprobación para 8 de ellas, con un presupuesto total de 24 millones de euros y una subvención de 10 millones de euros para ejecutarlos. Actualmente, el ente metropolitano tiene 32 proyectos europeos en marcha que han recibido 15,5 millones de subvenciones.
Uno de los hitos más destacados del año 2025 fue la celebración en Barcelona del World Metropolitan Summit (WMS), del 14 al 17 de octubre. Este acontecimiento coincidió con la reunión anual de las European Metropolitan Authorities (EMA) y la celebración de su décimo aniversario. La cumbre contó con una participación masiva, de 100 áreas metropolitanas: 27 europeas y 73 del resto del mundo, lo que situó a la metrópolis de Barcelona en el centro del debate global sobre los retos urbanos.
El Consejo Metropolitano aprobó en noviembre el presupuesto general del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) para 2025, que ascendía hasta los 2.883 millones de euros. De estos, 1.407 millones son el presupuesto propio de la AMB, un 16,73% más que el año anterior, mientras que el resto corresponde a los organismos asociados. Las cuentas han recibido el aval de todos los grupos, la abstención del PP y el voto en contra de Vox. El gobierno de la AMB defiende que el presupuesto aprobado pone el acento en las prioridades del mandato, como la vivienda, el transporte público, la emergencia climática o la cohesión social. En este sentido, este ejercicio se inicia también el despliegue del plan de inversiones 2024-2028, dotado con 423 millones.
La construcción de vivienda asequible a través del IMPSAOL, la construcción de vivienda de alquiler protegido que hace Habitatge Metròpolis Barcelona, la renovación de la flota de transporte público, inversiones en las infraestructuras de abastecimiento de agua potable, el apoyo en la implantación de sistemas de recogida puerta a puerta y de contenedores inteligentes o actuaciones vinculadas al uso de energía fotovoltaica son algunas de las inversiones prioritarias del plan.
Por partidas, los gastos en políticas del ciclo del agua, gestión de residuos y lucha contra la emergencia climática se elevan hasta los 444 millones y las políticas de vivienda se llevan 90 millones del presupuesto. El transporte público y las políticas de movilidad sostenible tienen asignados 486,7 millones.
Los ingresos del AMB para hacerlo posible provienen de las aportaciones municipales, los impuestos directos, las tasas y cánones y las transferencias finalistas de otras entidades, así como la financiación directa de la Unión Europea para determinados proyectos y actuaciones. En este sentido, destacan los 132,3 millones del tributo metropolitano o los 155,6 millones de la tasa de residuos.