El transporte público en el Estado registró durante el mes de febrero una ligera caída del 0,1% en comparación con el mismo período del año anterior, hasta situarse en los 470,1 millones de pasajeros, según los datos provisionales publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística. Aunque el transporte urbano logró resistir con un crecimiento del 2%, el segmento interurbano sufrió un desplome del 4,2%. Dentro de este último grupo, el ferrocarril fue el más castigado, con una bajada del 15,8%, una cifra que refleja las dificultades operativas que afectaron la red durante el segundo mes del año.

La cifra más acusada de caída dentro del sector ferroviario corresponde al tren de alta velocidad, que retrocedió un 32,1% en tasa anual hasta situarse en los 2,1 millones de viajeros. Este desplome fue provocado por los cortes temporales en líneas clave, las limitaciones de velocidad impuestas en varios tramos y las obras de mantenimiento que afectaron a los principales corredores durante el mes de febrero. La interrupción de la circulación en la línea Madrid-Sevilla, junto con las restricciones de velocidad en varios tramos de alta velocidad, obligó a miles de viajeros a buscar alternativas para desplazarse entre las principales ciudades españolas.

El autobús interurbano se consolida como la alternativa más fiable 

Ante las dificultades del ferrocarril, el autobús interurbano emergió como la gran alternativa y logró captar una parte importante de los viajeros que habitualmente utilizaban el tren. Este modo de transporte creció un 5% durante el mes de febrero hasta superar los 76,6 millones de pasajeros, consolidándose como la opción más fiable en un contexto de graves perturbaciones en la red ferroviaria. El movimiento masivo de viajeros desde el tren hacia el autobús fue especialmente intenso en aquellos corredores donde las afectaciones fueron más graves y prolongadas.

Más de 299,5 millones de personas optaron por el transporte dentro de las ciudades durante el mes de febrero, lo cual representa un incremento del 2% en comparación con el mismo mes del año anterior. El metro fue el modo que mejor se comportó dentro de este segmento, con un crecimiento del 3,6%, mientras que el autobús urbano registró un repunte más moderado del 0,9%. El metro creció en todas las ciudades que disponen de este servicio, encabezadas por Palma, que lideró el ranking con un incremento del 18,8%, mientras que Sevilla registró el aumento más moderado, de solo el 1,4%.

En cuanto al transporte interurbano, un total de 129,4 millones de viajeros lo utilizaron durante el mes de febrero, lo cual supuso un descenso del 4,2% respecto al mismo período de 2025. El desglose por modalidades muestra un panorama muy desigual: mientras que el autobús interurbano subió un 5%, el resto de modos sufrieron caídas. El transporte aéreo retrocedió un 1,8%, el marítimo un 6,9% y el ferrocarril, como se ha mencionado, un 15,8%. Dentro del ferrocarril, la caída se concentró en los servicios de larga distancia, que retrocedieron un 30% en conjunto. Por segmentos, la alta velocidad cayó un 32,1% y el resto de larga distancia un 18,3%.

Rodalies y Media Distancia también penalizados por la inestabilidad de la red

Los servicios de Rodalies no fueron ajenos a las dificultades del sistema ferroviario. Los trenes de Rodalies sufrieron una caída del 13,8%, mientras que los de Media Distancia retrocedieron un 29,3%. Ambos segmentos se vieron penalizados por la inestabilidad de las líneas de alta velocidad, que generó efectos en cadena sobre el resto de la red. Las afectaciones en los principales corredores provocaron retrasos, cancelaciones y una pérdida de confianza por parte de los viajeros, que buscaron alternativas en el autobús o en el vehículo privado.

El autobús interurbano fue, sin duda alguna, el gran ganador del mes de febrero. Las mayores subidas en este modo de transporte se registraron en Extremadura, con un incremento del 8,9%; en el País Vasco, con un 7,9%; y en Castilla y León, con un 7,5%. Estas comunidades autónomas, que disponen de una red de autobuses interurbanos densa y consolidada, supieron aprovechar la debilidad del ferrocarril para atraer nuevos viajeros. En el lado contrario, se produjeron descensos en el transporte por autobús en Galicia, la Región de Murcia y la Comunidad de Madrid.

Finalmente, el transporte especial y discrecional sumó 41,1 millones de usuarios durante el mes de febrero, lo cual representa una caída del 1,4% respecto al año anterior. Dentro de este segmento, el transporte escolar bajó un 4,4% y el laboral un 5,2%. En cambio, el transporte discrecional, que incluye servicios de contratación ocasional como viajes organizados o excursiones, creció un 6% respecto al mismo mes de 2025, con más de 13,4 millones de viajeros. Este crecimiento refleja una cierta recuperación del turismo interno y de las actividades de ocio que requieren desplazamientos colectivos.