El Col·legi d’Enginyers Industrials de Catalunya ha lanzado una alerta: la creciente debilidad de la red eléctrica de Catalunya compromete la transición energética, la competitividad industrial y la capacidad de atender nueva demanda eléctrica. Recomiendan reforzar la red con equipamientos adicionales, especialmente orientados a la gestión de tensiones y potencia reactiva, para evitar episodios como el apagón general del 28 de abril del año pasado
En otro informe de 2023, ya advertían de las vulnerabilidades de la red, y ahora alertan de que “la situación no solo no se ha corregido, sino que se ha agravado”. Indican que el apagón general del 28 de abril puso de manifiesto “la debilidad de la red”, especialmente en la gestión de tensiones y absorción de potencia reactiva, y que su actual configuración “no es adecuada para operar en un contexto de generación cada vez más distribuida, renovable e intermitente”.
En un comunicado, el Col·legi d’Enginyers Industrials subraya que las dificultades crecientes para ampliar potencia y conectar nueva demanda evidencian que “la red de distribución ya no puede absorber ni las necesidades actuales ni las futuras”. La situación es especialmente preocupante en zonas con una gran presencia industrial, como la demarcación de Tarragona.
Consideran que se da una “situación crítica” que pone en riesgo “no tan solo la transición energética sino también la actividad económica e industrial”. Además, recuerdan que este freno afecta negativamente a toda la sociedad. Por este motivo, desde el Colegio se reclama que todos los agentes del sistema actúen “con responsabilidad y celeridad” para dar respuestas urgentes.
Apuntan que los datos publicados por las empresas distribuidoras en septiembre pasado indican que el 83,4% de los nudos de la red de distribución ya se encuentran saturados, lo que impide conectar nueva demanda hasta que no se ejecuten las inversiones necesarias. Añaden que, en Catalunya, la capacidad de acceso de los nodos de 25 kV (clave para la pequeña y mediana industria) ha caído un 36,1% en solo tres años, con una reducción de 3,5 GW de capacidad disponible.
Freno a las inversiones
Los expertos del Colegio señalan que el marco regulatorio actual no genera los incentivos adecuados para impulsar las inversiones necesarias en la red eléctrica de distribución. Por este motivo, defienden la necesidad de replantear el sistema de retribución de las redes, incorporando mecanismos que reconozcan las inversiones anticipatorias, la digitalización de la red y el papel cada vez más activo de la distribución como operador del sistema.
Conclusiones y recomendaciones
La Comisión de Energía del Colegio de Ingenieros Industriales de Catalunya plantea las siguientes recomendaciones:
● Planificación realista y coordinada, tanto a escala estatal como catalana, alineada con los estándares europeos, que aporte certeza a los actores que han de asumir las inversiones necesarias,
● Revisión de los criterios y metodologías de cálculo de la capacidad de acceso y conexión a la red, incorporando principios de monitorización, gestión activa y agilización administrativa para evitar cuellos de botella innecesarios.
● Y, como se ha indicado, reforzar la red con equipamientos adicionales, especialmente orientados a la gestión de tensiones y potencia reactiva, para evitar episodios como el apagón del 28 de abril del año pasado.
