Los aeropuertos de Lleida-Alguaire y Andorra-la Seu d’Urgell han culminado el ejercicio de 2025 con unos registros históricos en tráfico y operaciones, marcando un punto de inflexión en la trayectoria de estas infraestructuras públicas gestionadas por la Generalitat. La consolidación de las rutas regulares, la llegada de nuevos operadores y la ampliación de la oferta estacional explican este crecimiento sostenido, que sitúa al conjunto de la red aeroportuaria de Ponent y los Pirineos en una dinámica de expansión.
El aeropuerto de Lleida-Alguaire, la infraestructura de mayor volumen de esta red, ha cerrado el año con un récord absoluto en número de operaciones, con un total de 42.029 movimientos. Esta cifra representa un incremento del 50% respecto al año anterior y consolida una tendencia alcista que ya lleva tres ejercicios consecutivos. El tráfico de pasajeros también ha experimentado un crecimiento significativo, situándose en 53.848 usuarios, un 36% más que en 2024. Esta es la tercera mejor cifra de la historia del aeropuerto, solo por detrás de los años 2010 y 2019, y refleja una recuperación vigorosa tras el paréntesis de la pandemia.
Los factores de este crecimiento en Lleida-Alguaire son diversos. Por un lado, se ha consolidado la actividad comercial regular, con la ruta operada por Air Nostrum hacia Palma, que mantiene frecuencias semanales estables. Por otro, la oferta estacional ha tenido un peso relevante, con conexiones operadas hacia Ibiza y Mahón durante los meses de verano. Un elemento destacable de 2025 fue la llegada del operador turístico polaco Itaka, que estableció vuelos chárter regulares desde Polonia durante el invierno y la primavera. Además, el aeropuerto continúa atrayendo operativa especializada, como vuelos chárter puntuales y los desplazamientos vinculados a equipos deportivos profesionales. Las perspectivas para 2026 apuntan a una continuidad de esta dinámica, con el regreso confirmado de la compañía sueca Quality Travel, que ofrecerá paquetes turísticos de esquí con origen en Escandinavia.
Paralelamente, el aeropuerto de Andorra-la Seu d’Urgell ha escrito su propio capítulo de crecimiento exponencial. La infraestructura pirenaica ha registrado un nuevo récord anual de pasajeros, con 19.160 viajeros, una cifra que supone un aumento del 18% respecto al año anterior. La evolución de este aeropuerto en los últimos años es aún más espectacular si se considera en perspectiva: desde 2019, el número de pasajeros se ha casi quintuplicado, pasando de menos de 4.000 usuarios a las cifras actuales. Este impulso se atribuye fundamentalmente al éxito y la consolidación de sus dos rutas regulares, operadas varios días a la semana hacia Palma y Madrid.
El crecimiento conjunto de las dos instalaciones se traduce en un balance global que refleja la vitalidad del sector. En total, 73.008 personas utilizaron estos aeropuertos durante 2025, una cifra que representa un incremento del 30% respecto a 2024. El número total de operaciones de vuelo fue de 48.394, un 45% más que el año anterior. Estos datos confirman que, más allá de las cifras individuales, la red aeroportuaria descentralizada de la Generalitat está ganando peso y usuarios de manera agregada.
Mirando hacia el futuro, el aeropuerto de Andorra-la Seu d'Urgell se enfrenta a retos de expansión física. La fuerte demanda de espacios para la aviación general y de negocios ha agotado la capacidad actual de hangares. Por ello, está prevista una ampliación de las instalaciones que incluirá la construcción de nueve nuevos hangares, después de que los diecinueve existentes estén completamente adjudicados, ocupados o en construcción. Además, durante el 2025 se resolvió un asunto logístico importante mediante un acuerdo con los operadores de parapente de Organyà para compatibilizar las actividades.
La solución definitiva pasará por la implantación de un sistema de control aéreo a partir del verano del 2026, mejorando la seguridad y la eficiencia operativa del espacio aéreo. Otro proyecto en marcha es la construcción de las nuevas instalaciones del Grupo de Actuaciones Especiales (GRAE) de los Bomberos de la Generalitat, que prevé establecer una base permanente para 45 efectivos en las instalaciones aeroportuarias.
En conjunto, los datos del 2025 ofrecen una fotografía de un sistema aeroportuario en plena fase de maduración. La combinación de una oferta comercial regular creciente, el atractivo para la aviación general y los operadores turísticos específicos, y las inversiones en infraestructuras para adaptarse a la demanda, apuntan hacia una consolidación del papel de estos aeropuertos como ejes de conectividad y desarrollo económico para sus territorios.