La Asociación de Empresas de Fabricantes y Distribuidores (Aecoc) cifra en 92.000 millones de euros el impacto macroeconómico del absentismo laboral en España, donde crece casi cinco veces más rápido que en la Unión Europea (UE). Así, el gasto acarreado por el absentismo se ha convertido en la segunda partida de gasto público tras las pensiones y la sanidad y supone 20.000 millones de euros más que lo que destina España anualmente a educación pública.

La patronal sectorial Aecoc también denuncia que la evolución de este "problema" compromete la competitividad de las empresas, la creación de empleo de calidad, la mejora de los salarios y la sostenibilidad del Estado de bienestar. Las mismas empresas apuntan a las listas de espera del sistema sanitario como "uno de los principales factores que prolongan las bajas" —como las demoras en Atención Primaria, las dificultades para acceder a pruebas diagnósticas y las esperas para determinadas intervenciones quirúrgicas—. Por ello, piden mejorar la coordinación entre los servicios públicos de salud, el Instituto Nacional de la Seguridad Social y las organizaciones.

Como medidas para afrontar esta problemática con mejores resultados, las empresas asociadas a Aecoc señalan la utilización de servicios médicos propios o externalizados, el seguimiento de los procesos de incapacidad temporal, la cobertura sanitaria privada complementaria y los programas de apoyo psicológico.

Por su parte, la asociación de empresas de gran consumo plantea una estrategia compartida entre Administraciones Públicas, mutuas, sindicatos y empresas y propone crear un espacio "estable" de colaboración público-privada que permita "identificar buenas prácticas, evaluar medidas y avanzar hacia soluciones coordinadas", explica en un comunicado.

Las bajas temporales crecieron un 73% en España, frente al 16% de la UE

Estas son algunas de las conclusiones del último informe presentado por la Asociación de Empresas de Fabricantes y Distribuidores en el que se analiza el absentismo laboral en el período 2018 y 2024. En el mismo, se evidencia que en esos años las ausencias por incapacidad temporal (IT) crecieron un 73% en España, frente al 16% de media en la UE-27, lo que supone que el ritmo de crecimiento español fue 4,6 veces superior al comunitario, de acuerdo con el primer informe del Observatorio Aecoc de Absentismo Laboral, elaborado junto a Marlex en colaboración con Umivale Activa y con base en la información de la Sala Segura del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

A esto se suma que España registra 4,9 semanas perdidas por enfermedad por trabajador y año, la cifra más elevada de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), con un incremento del 69% desde 2018, frente al 15% de media, según información recogida por Europa Press. 

Por sectores representados en Aecoc, la tasa de absentismo por incapacidad temporal se situó en el 7,56% en logística, el 7,15% en la industria de la alimentación, el 6,48% en el transporte terrestre y el 6,15% en el comercio minorista, frente al 5,94% de media nacional.

En el mismo período 2018-2024, esta tasa aumentó un 44% en el conjunto de España, ante lo que la asociación sostiene que "no responde a un repunte coyuntural, sino a una tendencia sostenida" que afecta sobre todo a actividades intensivas en empleo y con una "elevada" dependencia de la disponibilidad y presencialidad de sus plantillas.

El informe también identifica un aumento de las bajas de larga duración: entre 2018 y 2024, la prevalencia de procesos de incapacidad temporal superiores a 365 días creció un 95%, mientras que, a cierre de 2024, el 17,4% de los procesos que seguían activos superaba los doce meses, frente al 12,6% registrado en 2018. Aunque estos procesos representan el 2,4% de las bajas finalizadas, concentran el 34,1% de los días de trabajo perdidos, indica.

Más jóvenes que trabajadores séniors

Los datos apuntarían asimismo a un cambio en el perfil de las personas que inician procesos de incapacidad temporal. Entre 2018 y 2024, la incidencia entre los menores de 35 años aumentó un 152% -—al pasar de 16,3 a 41 procesos mensuales por cada 1.000 trabajadores protegidos—, al tiempo que entre los mayores de 55 años descendió un 27% —de 33,8 a 24,6 procesos—, si bien la duración media de las bajas de los mayores de 55 años alcanza los 82,2 días, frente a los 20,9 días de los menores de 35.

Por su lado, el director general de Umivale Activa, Héctor Blasco, destaca la repetición de procesos en un grupo reducido de trabajadores (el 16,2% de las personas trabajadoras concentra el 69,3% de las bajas y el 62,6% de los días perdidos por IT), la larga duración de las bajas médicas y las patologías de más difícil objetivación (problemas musculoesqueléticos y salud mental) para explicar el incremento de la incapacidad temporal en los últimos años.

"No podemos abordar todas las bajas de la misma manera. Necesitamos entender mejor la repetición, intervenir antes de que los procesos se prolonguen y prestar especial atención a las patologías que concentran la mayor parte del crecimiento", con el objetivo de orientar mejor las reformas normativas que se requieren, los esfuerzos, los recursos necesarios y, finalmente, mejorar la gestión de la IT, analiza.