Foment del Treball ha trasladado a las instituciones europeas su Libro Blanco sobre el Absentismo Laboral, en el que propone una reforma del sistema de gestión de las bajas médicas. La patronal liderada por Josep Sánchez Llibre reclama ampliar las competencias de las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social y aprovechar sus recursos médicos para acelerar diagnósticos y tratamientos. Según los datos recogidos en el documento, el coste de la incapacidad temporal por contingencias comunes alcanzó los 33.280 millones de euros en 2025, casi el doble que en 2019.
Una delegación de Foment del Treball, encabezada por Josep Sánchez Llibre (imagen superior), se ha reunido este martes en Bruselas con representantes de la Dirección General de Empleo, Asuntos Sociales e Inclusión de la Comisión Europea, así como con miembros del Parlamento Europeo, para abordar el crecimiento del absentismo laboral y plantear una respuesta coordinada en el ámbito comunitario.
Durante los encuentros, la patronal ha hecho entrega de su Libro Blanco sobre el Absentismo Laboral, el documento de diagnóstico y propuestas presentado el pasado 29 de septiembre en Barcelona por el mismo Sánchez Llibre, donde se exige una reforma profunda del sistema de gestión de la Incapacidad Temporal por Contingencias Comunes (ITCC).
Según informan en un comunicado, el estudio apunta que el absentismo por enfermedad o accidente no laboral se ha convertido en un "problema estructural que condiciona directamente la organización interna de las empresas, la viabilidad de los sistemas públicos de protección social y la capacidad de crecimiento económico del conjunto de la Unión Europea, en un contexto marcado por el progresivo envejecimiento de la población activa".
Esta situación genera una sobrecarga financiera para el tejido empresarial y para la Administración. Calculan que el coste conjunto de la incapacidad temporal por contingencias comunes para el sistema de Seguridad Social y las empresas alcanzó los 33.280 millones de euros en 2025, prácticamente el doble que en 2019. Indican que, de esta cantidad, 16.115 millones fueron soportados directamente por las empresas.
Según los datos difundidos por Foment, la cifra de trabajadores que no acudieron ningún día a trabajar a escala estatal en el ejercicio 2025, ascendió a 1.407.819, experimentando un aumento del 7,73% respecto al ejercicio 2024 y de un 75,60% respecto a 2018.
Ante los representantes de la Comisión Europea y del Parlament Europeu, la delegación de Foment ha recalcado que la resolución de esta problemática exige interpelar a todas las partes implicadas —empresas, trabajadores, servicios de salud y administraciones— mediante "la colaboración público-privada y reformas normativas valientes".
En esta línea, el pilar central de la propuesta de Foment radica en dotar de más protagonismo ejecutivo a las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social, capacitándolas para la gestión y reconocimiento de las altas y bajas médicas en contingencias comunes en coordinación con el INSS y los Servicios Públicos de Salud.
Además, entre las propuestas del Libro Blanco destaca que las empresas dejen de asumir directamente la prestación entre los días 4 y 15 de la baja, revisar las obligaciones de cotización durante estos procesos y eliminar el sistema de pago delegado. Asimismo, la patronal pide poner a disposición del sistema público la extensa red de infraestructuras y equipos médicos de las mutuas para llevar a cabo pruebas diagnósticas y tratamientos de manera preferente, lo que permitiría reducir las listas de espera sanitarias, evitar la prolongación innecesaria de los procesos de baja y optimizar el seguimiento de los expedientes mediante herramientas de digitalización y trazabilidad compartida.