La ciudadanía catalana muestra un amplio consenso a favor de fortalecer la autonomía tecnológica europea. Esta es una de las conclusiones principales del Informe Soberanía Digital en Europa 2026, elaborado por Fundación Telefónica, que ha analizado las percepciones de la población y del tejido empresarial ante el reto de la independencia digital del continente. Según los datos del estudio, el 87% de los catalanes considera que Europa debería disponer de plataformas y tecnologías propias para reforzar su competitividad global y reducir las dependencias estratégicas. Esta demanda es especialmente relevante en un contexto marcado por la aceleración tecnológica y el avance de la inteligencia artificial.
El informe, que se presenta como el primer gran barómetro sobre la percepción de la soberanía digital en el Estado, revela que el 84% de los catalanes cree que Europa depende mucho o bastante de las empresas tecnológicas de otros países. Esta dependencia genera una preocupación amplia: el 69% de la población piensa que Europa se está quedando atrás en el desarrollo tecnológico en comparación con Estados Unidos y China, y el 62% considera que esta situación puede representar una amenaza para la seguridad europea. La inteligencia artificial y los sistemas de pago son los ámbitos que generan una inquietud más elevada en este sentido.
A pesar del amplio consenso sobre la necesidad de reforzar la autonomía tecnológica, el concepto de soberanía digital continúa siendo poco conocido por la mayoría de la población. Solo un 35% de los catalanes afirma haber oído hablar de este término. Sin embargo, sus implicaciones generan una preocupación ampliamente compartida, independientemente de la edad, el género o el territorio.
Esta circunstancia refleja que la ciudadanía percibe la dependencia tecnológica como un problema real, aunque no utilice el vocabulario técnico para describirlo. "Hemos detectado una preocupación más elevada por la autonomía tecnológica de Europa", apunta Isabel Salazar, directora general de la Fundación Telefónica. En este sentido, Salazar ha expresado la voluntad de que Telefónica sea "la mejor vía de acceso a tecnologías digitales que sirvan para reducir la dependencia en ámbitos estratégicos".
La ciudadanía reclama alternativas
El informe pone de manifiesto que la ciudadanía catalana está dispuesta a adoptar soluciones tecnológicas europeas siempre que ofrezcan prestaciones equivalentes. Aunque el 70% de los encuestados reconoce no conocer actualmente plataformas tecnológicas desarrolladas en Europa, el 73% afirma que priorizaría una alternativa europea si ofreciera las mismas funcionalidades que una plataforma no europea. Estos datos evidencian una oportunidad para impulsar un ecosistema tecnológico europeo capaz de responder a las demandas de los ciudadanos en ámbitos como la seguridad, la competitividad, la ética y la protección de datos.
La preocupación de la ciudadanía no se limita a la competitividad tecnológica. El informe refleja una inquietud importante por el control y el uso de los datos personales por parte de grandes plataformas digitales no europeas. Esta preocupación alcanza niveles especialmente elevados cuando se trata de información delicada: el 91% de los encuestados muestra inquietud ante el acceso a datos bancarios, el 85% a información patrimonial y fiscal, el 78% a datos de localización y movilidad y el 76% a información sanitaria. Estos datos reflejan la sensibilidad de la población respecto a la privacidad y la seguridad de sus datos.
Las infraestructuras digitales, clave para la soberanía tecnológica
La respuesta a esta situación pasa, según la ciudadanía, por reforzar las capacidades tecnológicas propias. El 87% de los encuestados considera que los gobiernos europeos deberían impulsar activamente el desarrollo de tecnologías europeas. Además, los catalanes identifican como elementos clave para la soberanía digital las redes de telecomunicaciones, la ciberseguridad, los centros de datos y los servicios cloud. El 88% considera prioritario disponer de capacidades propias en ciberseguridad, el 86% en telecomunicaciones y centros de datos, y el 79% en servicios en la nube. Estos resultados ponen de manifiesto que la soberanía digital va más allá de las plataformas tecnológicas e incluye infraestructuras críticas, talento, innovación, protección de datos y capacidad industrial.
A pesar de las preocupaciones, la percepción ciudadana sobre la tecnología combina inquietud y confianza. El 57% de los catalanes cree que la soberanía tecnológica europea aumentará durante la próxima década, reflejando una cierta confianza en la capacidad de Europa para reforzar su posición en el escenario tecnológico global. Para dar respuesta a esta necesidad, Fundación Telefónica se ha propuesto crear un espacio europeo para conectar el pensamiento estratégico y la capacidad de acción en torno al reto de reforzar las capacidades tecnológicas propias desde un modelo competitivo, escalable, confiable y ético, en línea con los valores democráticos europeos.