La mayoría de los comercios catalanes no perciben la nueva tasa de tres euros que la Unión Europea aplica a los paquetes de bajo coste como una amenaza para su negocio. Esta es la conclusión principal de una encuesta encargada por Comertia. Según los datos recogidos por la asociación, el 59% de los comercios adheridos a la entidad afirman que el arancel "no tendrá" o "no cree que tenga" ningún impacto sobre su actividad. Esta medida, que el bloque comunitario empezó a aplicar el 1 de julio, grava con tres euros los paquetes de un valor inferior a 150 euros y está diseñada para afectar principalmente a las plataformas chinas como Shein y Temu, que han ganado una cuota de mercado significativa en los últimos años gracias a sus precios bajos.
Aunque gran parte de los comercios no prevén efectos inmediatos, un tercio de los encuestados reconoce que la tasa podría tener un efecto a largo plazo sobre su actividad, especialmente si las plataformas chinas trasladan el aumento de costes a los precios finales o si modifican su estrategia comercial. En cambio, solo un 7% de los establecimientos considera que el impacto será inmediato. Esta percepción, que refleja una cierta tranquilidad entre los comerciantes, contrasta con los temores iniciales de que la medida pudiera distorsionar la competencia entre el comercio local y las plataformas internacionales. La tasa, que se aplica a los paquetes procedentes de terceros países, busca equiparar las condiciones de competencia en el mercado interior europeo y reducir la ventaja competitiva que tenían las empresas extracomunitarias en el segmento de productos de bajo valor.
El sector comercial mantiene el ritmo de crecimiento
Los datos de facturación de los socios de Comertia muestran un comportamiento positivo del sector comercial catalán. En junio, las ventas de los establecimientos asociados crecieron un 6,7% en comparación con el mismo mes del año anterior, lo que supone la segunda mayor subida del último año, solo superada por abril, que registró un incremento del 7,4%. Esta cifra contrasta con el dato del mes de mayo, cuando el crecimiento se moderó hasta el 1,5%, una desaceleración que el presidente de Comertia, Ignasi Pietx, ha calificado de "puntual". Según Pietx, "el ritmo de crecimiento de las ventas se ha restablecido con fuerza", de forma que indica que la demanda se mantiene sólida a pesar de las incertidumbres económicas.
Por ámbitos, los equipamientos del hogar han liderado el crecimiento con un aumento del 13,2% interanual en junio, seguidos de la alimentación básica (+9,9%) y el ocio y la cultura (+8,9%). Estas cifras reflejan que los consumidores están manteniendo un ritmo de gasto sostenido en ámbitos no esenciales, a pesar del impacto de la inflación y la incertidumbre económica. El sector de los equipamientos del hogar, que incluye muebles, electrodomésticos y artículos de decoración, sigue siendo uno de los más dinámicos, impulsado por la demanda de vivienda y las obras de reforma. La alimentación básica, por su parte, mantiene un crecimiento estable, mientras que el ocio y la cultura se benefician de la recuperación de las actividades culturales y de ocio después de la pandemia.
Resiliencia a pesar de las tensiones inflacionistas
Los datos de junio confirman que el comercio catalán mantiene su capacidad de generar crecimiento a pesar de las tensiones inflacionistas y los cambios en los hábitos de consumo. El sector, que ha tenido que hacer frente al aumento de los costes operativos y a la competencia del comercio electrónico, está consiguiendo mantener su cuota de mercado gracias a la fidelización de la clientela y a la adaptación a los nuevos hábitos de compra. La subida de ventas del 6,7% en junio es un indicador positivo que refuerza la confianza de los comerciantes para la segunda mitad del año, en la que tradicionalmente se observa un incremento de la actividad comercial con las campañas de verano y las rebajas.
La capacidad del comercio físico para adaptarse a las nuevas circunstancias, ofreciendo una experiencia de compra diferencial y un trato personalizado, continúa siendo su principal activo ante la competencia de las plataformas digitales. Los datos de Comertia muestran que, a pesar del auge del comercio electrónico, el pequeño comercio mantiene un papel relevante en la economía catalana, generando empleo y contribuyendo a la cohesión territorial. La tasa de tres euros a los paquetes de bajo coste, que busca frenar la ventaja competitiva de las plataformas chinas, podría contribuir a equilibrar las condiciones de competencia y a reforzar la posición del comercio local en el mercado interior europeo, aunque la mayoría de los comerciantes no prevén un efecto inmediato.
