La candidata de JxCat, Laura Borràs (Barcelona, 1970), arrastra desde el comienzo de la campaña un persistente catarro que se convirtió el martes en la música de fondo del debate electoral de TV3. Desde el Parlament, donde responde a las preguntas de El Nacional, confiesa que no habría querido marcharse de Catalunya, y que le molesta el "teatro" que acompaña a la política. Su móvil no para de recibir mensajes y notificaciones mientras dura la entrevista. La candidata no esconde la incomodidad que le generan las imágenes de las cargas policiales durante las protestas por la sentencia del Supremo; considera que el conseller de Interior, Miquel Buch, ha perjudicado sus expectativas electorales; critica con dureza al presidente Pedro Sánchez y reprocha que la visita del rey Felipe VI a Barcelona en plena campaña electoral ha sido una provocación.

Están dispuestos a frenar el independentismo aunque sea a costa de cargarse su democracia

Pedro Sánchez ha provocado una polvareda importante, prometiendo el lunes en el debate de TVE que llevará al presidente Carles Puigdemont a España. Incluso los fiscales han salido a replicarle...
Esto demuestra su nerviosismo. La sensación de dificultad para gestionar la responsabilidad que tiene. Cuando alguien recurre a la violencia es una muestra de debilidad, o cuando escoges soluciones que no pasan por ti. Si es un conflicto político, se tiene que resolver políticamente. Todo esto demuestra que están dispuestos a frenar el independentismo aunque sea a costa de cargarse su democracia.

Este martes ha insistido y se ha reafirmado en unas declaraciones en RNE en sus palabras durante el debate...
Su tono de sheriff, de decir "yo lo resolveré", no difiere tanto del que utilizaba Soraya Sáenz de Santamaría cuando dijo: "hemos decapitado el independentismo". En primera persona. Porque el enemigo público n. 1 es Puigdemont. Y esto de decir "yo lo traeré"... ¿Cómo lo hará? ¿Es sheriff o es presidente en funciones? Sheriff de Playmobil, si acaso. Tampoco es juez. Hoy ha sentenciado la defunción de la separación de poderes, cuando ha respondido: "Usted quién cree que está destrás de la Fiscalía general del Estado?".

El tono de sheriff de Playmobil de Sánchez no difiere tanto de lo que hacía Sáenz de Santamaría

Carles Puigdemont le preguntó directamente a Sánchez si es que lo quiere secuestrar.
Claro. ¿Cómo lo quiere llevar? ¿Los métodos del PSOE cuáles son? ¿Los de Barrionuevo, los de los GAL? Estamos en un retroceso de derechos tan importante que quizás también tenemos que volver a otra época del PSOE que ya hemos conocido. Estamos volviendo a métodos represivos hechos desde el Estado.

Felipe VI también ha sido una de los protagonistas de esta semana en la campaña. El lunes alertó sobre la violencia e intolerancia en Catalunya...
Nosotros advertimos que en una campaña electoral donde hay partidos republicanos y partidos monárquicos, que venga el monarca a hacer campaña está ligeramente sesgado. La JEC, que es tan neutral como el poder judicial, consideró que no.

¿Volverá a hablar con el Rey cuando haga la ronda de consultas previas a la investidura?
Yo no rehúyo mi responsabilidad. Estoy pidiendo a los otros que no lo hagan, estaría muy mal si yo rehuyera la mía. Cuando decidí ir a hablar con el Rey fue no para pasar un buen rato, porque las cosas que tienes que decirle sabes que le incomodarán y tienes que encontrar la manera de hacerlo para que te quiera escuchar. Le agradecí que tuviera la deferencia de escucharme y en el doble de tiempo que me habían asignado.

¿Cómo fue la conversación?
Le quise hacer ver que quizás él no era consciente de hasta qué punto su discurso había sido el que daba luz verde a todo un conjunto de medidas represivas. Fue una conversación muy larga. De vez en cuando veía que pasaba una sombra de oscuridad por su rostros.

¿Ante estas críticas, cómo reacciona?
Vi incomodidad. Dijo que también tenía otras voces de Catalunya. Yo le dije lo que se encontró el lunes en Barcelona, un Rey que no puede salir a la calle, que lo tienen que blindar... Hay una desconexión flagrante. Y venir en este contexto todavía contribuye más. Nosotros lo leemos como una provocación en toda regla. Pero es así, el Estado español tiene al frente, como jefe del Estado, a alguien a quien ha puesto un dictador. Y esta es una anomalía que hemos naturalizado con la ficción de la Transición española.

Leemos la visita del Rey el lunes a Barcelona como una provocación en toda regla

¿Considera que el Rey vino aquí el lunes para provocar?
Si había habido esta petición por parte de los partidos republicanos ante la JEC para que no viniera, si además se sabe la tensión que hay en el ambiente en Catalunya desde que se supo la sentencia del procés, si puede tener un mínimo de conexión con la realidad, sabe que posponer su visita fuera del calendario electoral no representa ningún descalabro y en cambio sí es un signo de respeto. No hacerlo es querer ser parte del problema y no de la solución.

¿Qué quiere ir a hacer en el Congreso cuando tanto el PSOE com el PP ya han dicho que no quieren saber nada de JxCat?
En una democracia la fuerza te la dan los votos y en un escenario de mosaico electoral como el que tenemos, esta fuerza de las urnas es la única que nos tiene que permitir romper este equilibrio de fuerzas y resolver el conflicto con Catalunya. Al Estado español sólo vamos a buscar la desconexión de Catalunya. Tiene que quedar muy claro. No nos interesa la gobernabilidad del Estado por ella misma. Nos interesa la gobernabilidad y la independencia de este país.

¿Su propuesta de un grupo independentista en el Congreso tiene algún recorrido?
La CUP dijo que no. A mí me parece sorprendente este no tan directo. Nuestra propuesta quiere decir que no convirtamos ninguna victoria de partido en una derrota de país. Cuando seamos un país normal ya habrá discusiones de partido. En estos momentos el problema no está en el eje izquierda-derecha, está en el ser o no ser. Y cuanto más tardemos en entenderlo, más víctimas habrá en este procés enloquecido en el cual está el Estado.

El debate de TV3 fue muy tenso, ¿cómo se vivió por dentro aquel nivel de hostilidad que se detectaba en el plató?
En los debates me gusta el cuerpo a cuerpo dialéctico con argumentos, nunca con descalificaciones. Las interrupciones constantes, los latigazos verbales rayando la grosería y el insulto me producen vergüenza. Yo como ciudadana, cuando veía eso desconectaba, y ahora no quiero hacer nada para contribuir a que ese barro se vaya extendiendo. Intento hacer siempre intervenciones respetuosas con todo el mundo.

¿Fuera de cámara, la tensión es la misma?
Desgraciadamente hay más hipocresía que la que soy capaz de digerir. Probablemente porque no formo parte de este mundo, me cuesta mucho... Una persona que me quiere en la prisión y que dentro de dos minutos me llamará supremacista no entiendo que me venga a dar un beso. Esta manera de comportarse como diciendo: esto es porque tenemos que hacer este teatro... Yo no he venido aquí a hacer teatro.

¿Eso quiere decir que antes del debate se dan un beso o no?
No. Yo no lo hago.

Arrimadas se acercó para darme el beso y yo le dije que no

¿Inés Arrimadas hizo el gesto?
Arrimadas se acercó para darme el beso y yo le dije que no. Pero es que la otra vez también lo hizo. Cuando acabó el debate también vino. Pero yo cuando doy un beso doy un beso y no lo hago de mentira.

¿Y en el caso de Cayetana Álvarez de Toledo?
Cayetana no me puede decir "que te mejores" al despedirse si cuando yo digo durante el debate que "estoy enferma, puede intentar controlar a esta señora que me está interrumpiendo todo el rato", ella comenta: "Por qué has venido? Haberte quedado en casa". Lo que no hago es este doble discurso. Quizás las personas más bregadas en el mundo de la política lo entienden como un teatro, pero yo no vengo de este mundo y no vengo a hacer teatro. La situación es muy seria y el momento es muy excepcional.

Toda la campaña se está desarrollando en una situación muy complicada, en medio de la respuesta en la calle por la sentencia, las críticas por la contundencia de los Mossos... ¿Cómo ha afectado a la campaña? Se pueden escuchar gritos de Buch dimisión en mítines de JxCat...
Sí, porque la gente se expresa y las imágenes de violencia policial que hemos visto nos interpelan a todos. Lo que sería una señal de anormalidad democrática sería que la gente después de la sentencia no hubiera reaccionado como ha reaccionado, movilizándose; pero también, si no reaccionáramos a las imágenes que hemos visto de brutalidad policial, significaría que estamos totalmente anestesiados. Eso no sería sano, saludable, desde el punto de vista democrático.

Si no reaccionáramos ante las imágenes que hemos visto de brutalidad policial, significaria que estamos totalmente anestesiados

¿Y cuál tiene que ser la respuesta del Govern?
Un sistema para medir los niveles de higiene democrática de la sociedad es ver su capacidad de crítica, de pedir explicaciones, y sobre todo la capacidad de sus dirigentes para coger esta responsabilidad y transformarla en acción política. Las imágenes que vimos, que han sido muy masivas desde un punto de vista de las prácticas y protocolos de actuación del CNP y han sido concretas con elementos concretos de la Brimo del cuerpo de Mossos, todas estas imágenes de brutalidad policial no las queremos en Catalunya, ni ejercidas por la CNP ni por la policía catalana. No las queremos.

Habla de elementos concretos de los Mossos...
En el caso de los Mossos d'Esquadra, yo siempre quiero diferenciar para no atacar el buen nombre de los Mossos en elementos concretos que son de una Brimo que sabemos que es un problema que prácticamente se ha vuelto estructural en la cuestión de la organización del cuerpo de Mossos. La gente puede pedir legítimamente que haya cambios porque aquello que ve no le gusta.

Sabemos que la Brimo es un problema que prácticamente se ha vuelto estructural en el Cuerpo de Mossos

¿Y como se traducen?
En responsabilidades políticas. Podemos tirarnos los nombres de los consellers por la cabeza. Podemos decir que en 2009 Joan Saura era conseller y los antidisturbios desalojaron con brutalidad a los estudiantes que protestaban contra el plan Bolonia en la UB. Este es el mismo problema, en 2009 y en 2019, porque quizás no se ha atacado. Yo no soy especialista en seguridad. No lo sé. Sin embargo, las imágenes que hemos visto no las queremos volver a ver. Queremos que la policía que tenemos sea una policía democrática y se ajuste a los estándares democráticos. Por eso criticamos que el CNP utilice en territorio catalán una munición prohibida por este Parlament.

I?
Eso es lo que se ha hecho. Quizás tarde. Quizás no a gusto de todo el mundo, empezando por mí misma, que he sido una voz crítica en este sentido, pero la diferencia es que aquí la violencia se investiga, se condena, se presenta en sede parlamentaria en comisión de investigación y se depurarán responsabilidades. Ya ha empezado la mayor auditoría interna del Cuerpo de Mossos d'Esquadra. Mientras tanto el CNP de momento celebra y felicita y probablemente acabe condecorando a estos agentes. Esta es la diferencia y las expectativas diversas que hay respecto de los estándares democráticos en el caso de una policía u otra.

¿Le ha incomodado durante la campaña?
Sí, me ha incomodado a mí directamente porque me impacta. Es decir, Miquel Buch no va en mi lista y, sin embargo, sólo hay que pasear por Twitter para ver que hay mucha gente que me dice: "Quisiera votarte a ti, pero no puedo porque Miquel Buch es de tu partido". De entrada, yo no tengo partido porque no milito en un partido, formo parte de un espacio que es JxCat, dónde está Miquel Buch, que forma parte del PDeCAT, él sí milita en un partido. Pero es conseller de un gobierno, de un gobierno de coalición. Y en cambio representa que me impacta a mí directamente como candidata y a mi lista porque forma parte de JxCat.

El primer día de campaña se supo que la fiscalía ha pedido al Supremo que investigue unos contratos de cuando usted dirigía la Institució de les Lletres Catalanes. ¿Le ha sorprendido?
Sorprenderme, no. Después de las declaraciones de Pedro Sánchez, menos. Todo ha sido auditado y publicado en el portal de la Transparencia. Pero hemos descubierto que ha habido una investigación prospectiva, que no se podía llevar a cabo y se ha hecho por motivaciones ideológicas. Que el primer día de la campaña salga este tema quizás es que molestamos mucho, molestamos todos y la causa general es contra el independentismo. Quieren que hablemos de eso en vez de hacer propuestas políticas.

Vista la incapacidad de Pedro Sánchez, cuesta imaginar que pueda haber legislatura

¿Qué espera de la próxima legislatura?
Vista la incapacidad de Pedro Sánchez, cuesta imaginar que pueda haber legislatura. Veremos si será capaz de gestionar mejor la incapacidad que ha demostrado hasta ahora. Lo pongo en duda.

¿Les preocupa más un gobierno de Pedro Sánchez o un gobierno de Casado con Vox?
De momento, en la práctica, para Catalunya se han demostrado los dos igual de letales

¿Volver? Yo no me habría marchado de Catalunya en ninguno caso

¿Querría volver a Catalunya?
Yo no me habría marchado de Catalunya en ningún caso. Todo el mundo sabe que mi ámbito, mi zona de confort, era el Parlament de Catalunya primero y la conselleria de Cultura, después y que era el espacio desde donde pensaba que podía servir mejor a esta situación excepcional.