Júpiter es el planeta más grande del sistema solar. No es grande; es enorme, gigantesco. Por sus dimensiones, dentro de él cabrían alrededor de 1.300 planetas Tierra. Pero lo cierto es que, a pesar de su tamaño, sabemos muy poco acerca del titán gaseoso de nuestro sistema. En su día, estuve comentando diversas curiosidades sobre su Gran Mancha Roja, una tormenta de proporciones descomunales que lleva activa más de 350 años. Recientemente, por otro lado, descubríamos que podría no poseer un núcleo sólido. No, al menos, del tamaño que imaginaba la comunidad astronómica.
Y ahora, en esta ocasión, hablaremos sobre los abrasadores e intempestivos vientos de los planetas de clase "Júpiter caliente", denominados así por tratarse de planetas gaseosos con muchas similitudes con Júpiter.
Los vientos de los planetas "Júpiter caliente" revelan un importante dato sobre la vida lejos del Sistema Solar
Un equipo de astrónomos ha descubierto evidencias que reflejan la presencia de campos magnéticos en exoplanetas. Es decir, en planetas situados más allá del Sistema Solar. Esto se ha logrado gracias a los vientos de más de 24.000 km/h que desprenden planetas similares a Júpiter y marca un hito muy importante en la exploración espacial, pues determina que hay planetas potencialmente habitables lejos de nuestro sistema.
Hace unos días comentábamos el desarrollo de una nueva tecnología para estudiar los campos magnéticos, que producen de manera natural una capa protectora de la atmósfera para evitar la radiación solar. Esto, por ende, implica que si un planeta posee un campo magnético, tiene muchas más probabilidades de albergar vida.
Volviendo al tema en cuestión, un equipo de científicos ha utilizado el Telescopio VLT y el Telescopio Géminis Norte para medir la velocidad de los vientos de los planetas Júpiter caliente revelando velocidades de entre 7.194 km/h y 24.993 k/h. En total, estudiaron 7 planetas de clase Júpiter caliente. Una velocidad mucho mayor que los vientos de Júpiter, que alcanzan 1.496 km/h.
Los científicos creen que su velocidad se debe a que estos exoplanetas poseen campos magnéticos. Es la primera vez que podemos comparar los campos magnéticos de otros mundos, lo cual ayudará a comprender qué exoplanetas son habitables. Además, también se descubrió que cuanto más baja era la temperatura de un exoplaneta, más potentes eran sus vientos. Algo que desafía toda lógica.