Steve Jobs rechazó esta interesante idea para el iPhone original y tenía un motivo muy claro

Todos sabemos que Steve Jobs era una persona bastante peculiar, alguien a quien era muy difícil convencer de hacer algo en lo que no creía. Hemos escuchado innumerables historias que dejan esto muy claro, como la vez que arrojó un iPod a una pecera cuando le intentaban convencer de que era imposible hacerlo más compacto.

Y, ahora, hemos conocido una nueva historia muy interesante relacionada con el lanzamiento del iPhone original. No solo Steve Jobs obligó al equipo a cambiar la pantalla del dispositivo a pocos meses de su lanzamiento; el entonces CEO de Apple rechazó innumerables buenas ideas para centrarse solo en una cosa: el iPhone.

Decir que no a las malas ideas es fácil. Lo difícil es decir que no a las buenas

Neil West ha sido una de las personas más importantes dentro de Apple en los últimos años. Estuvo 16 años trabajando en Apple ocupando diferentes puestos, entre los que se incluyen jefe de Servicios de Apple en Europa Meridional y director de Apple Music en Reino Unido y Europa. Trabajó codo con codo con Steve Jobs durante mucho tiempo y ha contado una historia muy interesante en sus redes sociales.

Steve Jobs llegó a odiar una de mis ideas y, lo más frustrante, es que era una idea bastante buena

A Neil se le ocurrió una idea interesante y se la propuso a Steve Jobs. El plan tenía sentido: eran los primeros días de iTunes y querían incluir una tarjeta regalo de iTunes de 10 libras o dólares en la caja de cada iPhone nuevo. 

Neil afirma que habría sido una sorpresa estupenda para los clientes del iPhone. Y para Apple, además, habría sido una forma tremendamente eficaz de dar a conocer iTunes Store a millones de personas nuevas.

@neilcwest Steve Jobs once hated one of my ideas! The annoying thing is, it was a pretty good idea. It was the early days of iTunes. We wanted to include a £10 iTunes gift card in the box with every new iPhone. For iPhone customers - It would have been a beautiful surprise and delight moment, recieving £10 worth of free music. For us - It was a hugely efficient way of introducing millions of new people to the iTunes store. The idea went up the chain. We got an answer pretty quickly. Steve hated it. Why? Because he didn't want us complicating the experience of unboxing a new iPhone. Something that he had worked very hard to make beautifully simple. Steve Jobs said that "focus meant saying no to the hundred other good ideas". That day I felt what it was like to be one of them. But that was perhaps the biggest lesson I took away from my time at Apple Saying no to bad ideas is easy. What's difficult is saying no to the good ones. A good idea isn't good enough if it's up against the great idea of keeping it simple. #Apple #Simplicity #Businesssuccess #Stevejobs #Goodideas ♬ original sound - neilcwest

Sin embargo, a Steve Jobs esta idea le horrorizó por completo. Según explica, Steve Jobs no quería añadir nada que pudiera romper la sencillez de uno de los momentos que Apple había cuidado hasta el último detalle: abrir la caja de un iPhone por primera vez. Para él, esa experiencia formaba parte del propio producto y añadir una tarjeta de regalo, por buena que fuera la idea, suponía introducir un elemento innecesario que podía restarle protagonismo al dispositivo.

Aquello le dejó una lección que resume bastante bien la forma de entender el diseño y la sencillez de Steve Jobs: decir que no a una mala idea es fácil, pero hacerlo con una buena idea es mucho más complicado. La complejidad no suele aparecer por culpa de las malas decisiones, sino por la acumulación de buenas ideas que nadie se atreve a descartar.

Un producto más, una función más, otra reunión, otro informe… todo puede tener sentido por separado, pero el conjunto termina perdiendo esa sencillez que hacía especial al producto. Jobs decía que centrarse significaba decir que no a cien buenas ideas y, en este caso, la decisión de rechazar una buena propuesta demuestra precisamente eso. Una buena idea no siempre es suficiente si entra en conflicto con algo todavía más importante: mantener las cosas sencillas.