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La llegada de la inteligencia artificial está provocando una nueva batalla entre las grandes tecnológicas y los reguladores europeos. En este caso, la Ley de Mercados Digitales está afectando a las dos grandes empresas que ofrecen sistemas operativos móviles: Apple y Google. Sin embargo, cada una está actuando de una forma diferente.

Tras la presentación de iOS 27, muchos usuarios han señalado a Apple como la principal responsable de que algunas de las funciones más avanzadas la nueva Siri AI no lleguen a Europa. Sin embargo, la realidad es bastante más compleja.

El verdadero origen del conflicto: la Ley de Mercados Digitales

Todo gira alrededor de la Ley de Mercados Digitales, Digital Markets Act o DMA, la normativa europea diseñada para limitar el poder de las grandes plataformas tecnológicas y fomentar una mayor competencia. La ley considera que compañías como Apple, Google, Meta o Amazon actúan como “guardianes de acceso” al mercado digital debido a la enorme influencia que tienen sobre millones de usuarios. Por ello, deben cumplir una serie de obligaciones destinadas a evitar prácticas consideradas anticompetitivas.

Uno de los puntos más controvertidos es el artículo 6(7), que exige que estas plataformas permitan a terceros acceder a las mismas funciones de hardware y software que utilizan sus propios servicios. Aplicado a la inteligencia artificial, esto supone un problema importante en cuanto a privacidad de los usuarios.

Con la nueva Siri AI mucho más avanzada, con acceso profundo al sistema, contexto personal del usuario, aplicaciones y funciones exclusivas del dispositivo, la Comisión Europea considera que otros asistentes rivales deberían poder disfrutar de capacidades similares. En otras palabras, si Siri puede hacerlo, Meta AI, ChatGPT, Gemini o cualquier otro competidor también deberían tener la posibilidad de acceder a esas mismas herramientas.

Por qué Apple ha decidido retrasar Siri AI en Europa

Apple considera que esta interpretación del DMA plantea importantes riesgos para la privacidad y la seguridad de los usuarios. La compañía lleva años construyendo un ecosistema donde controla de forma estricta qué aplicaciones y servicios pueden acceder a la información personal almacenada en sus dispositivos. La nueva generación de Siri AI está diseñada precisamente para aprovechar ese nivel de integración y privacidad.

Según Apple, si la Unión Europea obliga a compartir ese mismo nivel de acceso con terceros, el riesgo de abusos, filtraciones de datos o vulnerabilidades de seguridad aumentaría considerablemente. Por este motivo, la compañía ha optado por una postura muy clara: antes que abrir completamente esas capacidades, prefiere limitar su disponibilidad en el mercado europeo.

Apple ha aclarado en su comunicación oficial que la disponibilidad de Siri AI en Europa no es simplemente un bloqueo total, sino una limitación por plataforma debido a la categorización que hace Europa de cada sistema operativo. Según la compañía:

Como Siri AI en watchOS 27 requiere un iPhone enlazado con Siri AI, los usuarios de la UE no podrán acceder a Siri AI en watchOS 27. Los usuarios de la UE podrán acceder a Siri AI en macOS 27 y visionOS 27

Por lo tanto, estamos ante un matiz importante: Siri AI sí que estará disponible en Europa, pero su disponibilidad queda fragmentada. En concreto, las funciones avanzadas de Siri AI no estarán disponibles en iPhone, iPad ni Apple Watch dentro de la UE, mientras que sí podrán utilizarse en Mac y en Apple Vision Pro.

Para intentar evitar esto, Apple ha propuesto una solución llamada Trusted System Agent, un intermediario diseñado para permitir que asistentes de terceros puedan acceder de forma segura a las mismas funciones y prestaciones que utiliza Siri AI en los dispositivos. La idea era abrir estas capacidades de forma controlada, sin comprometer el modelo de seguridad del sistema.

Siri AI no estará en Europa en el iPhone, pero sí en el Mac

Además, la compañía planteó un despliegue gradual de Siri AI en la Unión Europea mediante esta arquitectura, con una implantación progresiva prevista a lo largo de 18 meses. Sin embargo, la Comisión Europea rechazó esta propuesta y, según el comunicado, no ha aceptado ninguna de las alternativas presentadas por Apple hasta ahora.

Apple no es la única, Google tiene exactamente el mismo problema con la Unión Europea

Aunque el foco mediático suele centrarse en Apple, Google se encuentra en una situación muy similar bajo el mismo marco regulatorio europeo. La Comisión Europea mantiene abiertos varios procedimientos para evaluar si Android y Gemini cumplen realmente con los requisitos de interoperabilidad establecidos por la DMA.

El punto de conflicto es prácticamente el mismo. Las autoridades europeas sostienen que, si Gemini puede acceder a determinadas capacidades avanzadas de Android, como la activación por voz, el acceso al contexto del usuario, la interacción con aplicaciones o el uso de recursos del sistema, entonces los asistentes rivales deberían poder acceder a esas mismas funciones en condiciones equivalentes, sin ventajas estructurales para Google.

Sin embargo, la gran diferencia no está en el problema, sino en la estrategia. Apple ha optado por una posición más defensiva y conservadora, retrasando el lanzamiento de Siri AI en Europa hasta que no llegue a un acuerdo.

Google, en cambio, está siguiendo un enfoque distinto: continúa desplegando Gemini y desarrollando sus servicios mientras mantiene una disputa activa con la Comisión Europea, respondiendo dentro de los procedimientos abiertos e incluso preparando su defensa en el terreno legal. 

Qué significa todo esto para los usuarios europeos

A corto plazo, los principales afectados por este conflicto regulatorio son los usuarios de la Unión Europea. Mientras que en otros mercados las funciones de inteligencia artificial siguen avanzando y desplegándose a gran velocidad, en Europa algunas de estas novedades podrían llegar más tarde o hacerlo con limitaciones, como resultado directo de las exigencias del DMA y su interpretación sobre la interoperabilidad entre servicios.

Desde el punto de vista regulatorio, la Comisión Europea defiende que estas medidas fomentan la competencia y permiten que más empresas puedan desarrollar asistentes inteligentes en igualdad de condiciones frente a Siri o Gemini. Sin embargo, desde que estas medidas se aplican, no hemos visto más competencia e innovación; toda la que llega viene de Estados Unidos donde la normativa es completamente opuesta.

En este punto particular de Siri AI, y también de Gemini, sorprende que la Unión Europea no sepa ver los grandes problemas de privacidad que pueden suponer estas medidas. Los asistentes diseñados por Apple y Google pueden acceder a mucha información delicada de los usuarios: mensajes, correos electrónicos, compras… Dar esta información a cualquier otra empresa puede ser peligroso.

Sí, es cierto que nos tenemos que fiar de Apple y Google y que lo que dicen sobre la protección de nuestros datos es cierto, pero es más fácil fiarte de ellos que de cualquier empresa sin ningún tipo de historial sólido en privacidad o sin un modelo de negocio claramente alineado con la protección del usuario. Al final, no todas las compañías juegan en el mismo terreno, ni tienen los mismos incentivos. ¿Alguien le dejaría a Meta IA acceso a toda nuestra información?