Así se ve Hoba, el meteorito intacto más grande que ha caído sobre la Tierra

A la humanidad siempre le ha fascinado el espacio y las estrellas, en gran parte por su carácter casi inalcanzable. Por eso los meteoritos resultan tan atractivos: son fragmentos que han recorrido enormes distancias por el espacio y, de algún modo, han acabado llegando hasta nosotros. Y precisamente por eso también es fascinante la historia del meteorito de Hoba, el más grande encontrado en la Tierra.

La historia del asteroide más grande descubierto en la Tierra: el meteorito de Hoba

Cada año se descubren decenas de asteroides, y muchos de ellos se catalogan como potencialmente peligrosos por su posible impacto contra la Tierra. Sin embargo, no es nada sencillo que un meteorito llegue intacto a la superficie, ya que la mayoría se desintegra al entrar en la atmósfera. Por eso, hallazgos como el del Hoba, descubierto hace más de un siglo, resultan tan especiales.

La historia de este meteorito comienza en 1920, en el norte de Namibia, África, cuando fue encontrado de forma totalmente accidental. Un agricultor llamado Jacobus Hermanus Brits, mientras trabajaba la tierra, chocó su arado contra una enorme masa metálica enterrada, dando lugar a uno de los descubrimientos más sorprendentes del siglo.

Se trataba de algo extraordinario: el meteorito Hoba, considerado el mayor encontrado en la Tierra. Con unas 61 toneladas de peso y unas dimensiones aproximadas de 2,7 metros de ancho por 90 centímetros de alto, es un bloque colosal compuesto en un 84% por hierro y un 16% por níquel, lo que le confiere una gran densidad. Por su composición, se clasifica como un meteorito ataxítico, y también contiene trazas de minerales como taenita y camacita.

Este enorme meteorito esconde varios misterios
Este enorme meteorito esconde varios misterios

Su nombre procede de la granja Hoba West, donde fue hallado. Los estudios apuntan a que se formó hace más de 300 millones de años y que llegó a la Tierra hace unos 80.000 años. Su origen se sitúa en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter, desde donde habría sido desplazado por una colisión o por interacciones gravitacionales.

Uno de los aspectos más curiosos del Hoba es que no dejó ningún cráter de impacto. Esto ha generado diversas teorías, como que la atmósfera redujo su velocidad hasta hacerlo caer de forma relativamente suave, o que impactó sobre un terreno blando o helado que borró cualquier rastro posterior.

En 1955 fue declarado monumento nacional por la entonces África del Sudoeste, y en 1980 el propietario de la granja lo donó al gobierno de Namibia. Desde entonces, el entorno ha sido acondicionado con escaleras y zonas de observación, convirtiéndolo en una de las atracciones turísticas más visitadas del país.

El meteorito Hoba no solo es una de las mayores maravillas geológicas de la Tierra, sino también una pieza fundamental para comprender la composición de los meteoritos metálicos y los procesos que forman los cuerpos celestes, ayudando a reconstruir parte de la historia del sistema solar.