Los smartphones plegables cuentan con una tecnología muy interesante y es una de las pocas formas que las empresas tienen de esconder una pantalla de grandes dimensiones en un cuerpo más pequeño, normalmente doblándola por la mitad. Sin embargo, existe otro tipo de tecnología más futurista que es capaz de enrollar la pantalla para que esta pueda crecer hasta el tamaño que más nos guste.
Este podría ser el sustituto perfecto de los smartphones plegables y Samsung acaba de patentar en Estados Unidos dos diseños de smartphone diferentes con este tipo de pantalla enrollable. No es algo completamente nuevo; hace años LG ya tenía un prototipo de smartphone enrollable que, lamentablemente, nunca llegó a lanzarse.
La pantalla enrollable podría ser la siguiente evolución de este tipo de smartphones
Los smartphones plegables llevan ya muchos años entre nosotros, siendo Samsung una de las principales abanderadas de este mercado. Se dice que Apple está a punto de lanzar su iPhone plegable, pero podrían llegar tarde en caso de que Samsung lance su primer smartphone enrollable.
Segçun s eeud aprciar en las imágenes de la patente registrada, Samsung está experimentando con dos diseños. Por un lado, tenemos lo que parece un diseño más clásico de smartphone que se amplía desenrollando la pantalla hacia un lateral. Al ampliarse, se ve cómo parte de la carcasa se lleva el módulo de las cámaras traseras.
El otro concepto es mucho más futurista y espectacular. En este caso tendríamos dos finas zonas que esconden la pantalla y que podemos ampliar hacia los lados para que esta aparezca. Este es un diseño que creo que es más difícil de ejecutar, aunque se ve mucho más disruptivo. Quizás puede ser una buena idea para una tablet, aunque si se puede ajustar la distancia de apertura, podría funcionar bien también como smartphone.
Por supuesto, estamos simplemente ante unas patentes, lo que verdaderamente no significa nada. Hay muchas dudas que resolver, como dónde instalar elementos como el digitalizador de la pantalla táctil o cuán firme es la pantalla cuando la tocamos. Por eso, este tipo de patentes hay que tomarlas con pinzas.
Sin embargo, nos muestra las ideas en las que está trabajando Samsung y que podrían volverse una realidad dentro de unos años. Lamentablemente, la mayoría de las patentes no suelen terminar en un dispositivo 100% idéntico. Por muy buenas que sean las ideas, el papel lo aguanta todo, pero luego hay que fabricarlo a unos costes asequibles para que pueda comercializarse.
