El robot humanoide Pemba se prepara para subir al Everest tras coronar el Chimborazo

Los robots humanoides ya son una realidad desde hace tiempo y las tareas domésticas ya son una constante en ellos, además de que estén aprendiendo en fábricas realizando varias tareas de prueba que puedan demostrar su viabilidad en ellas. En las calles también ya son una realidad; hasta los perros robots demuestran tener iniciativa en tareas de vigilancia. Lo que verás a continuación realmente está fuera de toda lógica; un ingeniero se encargó de darle esa lógica al modificar un robot de Unitree para convertirlo en el primer trepacerros humanoide

Se trata del ingeniero Pablo Berlanga, que batió el importante reto de escalar el volcán Chimborazo en Ecuador con el robot Pemba, como fue bautizado. Fueron 6.263 metros hasta llegar al final. Lo más extraordinario de esto es que ya se prepara para ser el primero en escalar el monte Everest. ¿Está listo para hacer esta hazaña realidad? La página sobre el robot indica cómo nació esta pasión: Pablo estuvo trabajando en las montañas más altas del mundo y su meta es la de llevar tecnología que ayude a proteger las tierras de la Amazonía, en una de esas ideas con robots.

Pemba, un robot modificado de Unitree, se prepara para uno de los retos más fuertes que un humano ha tenido en la vida

La adaptación técnica y el apoyo humano durante esta travesía fueron indispensables para lograr el reto inicial. Pemba demostró estar firme al estar escalando hasta 16 horas; fue un recorrido donde se puso a prueba la resistencia física y los sistemas de equilibrio dinámico. Un reto, ya que, a pesar de las modificaciones para resistir la variación de climas, el robot se enfrenta a barreras donde su preparación no está del todo lista. Por ejemplo, los puntos donde se superan los 30 grados de desnivel; en ese caso hubo la necesidad de apoyar al robot en un esfuerzo combinado titánico.  

El momento cumbre fue cuando Pemba pudo cambiar de manera autónoma en la cima del Chimborazo. Una cosa que es inédita, ya que este lugar es uno de los rincones más hostiles del planeta, muy restringido normalmente hasta para los propios montañistas que son experimentados. Los que pudieron compartir esta travesía con el ingeniero seguro se llevaron una sorpresa al descubrir a este robot humanoide. Una vez que pueda superar las pruebas de rendimiento habituales, tiene que llevar el entrenamiento correspondiente para perfeccionar sus habilidades. Una vez que se confirme, su próximo reto intermedio antes de subir el Everest será el volcán Mauna Kea de Hawái, que tiene una altitud de 4.207 metros sobre el nivel del mar. 

Si logra superarlo y se reformula el robot en preparación y entrenamiento, su paso inmediato será escalar el monte más alto del mundo en octubre, que pondrá en perspectiva si los robots están listos para hacer proezas humanas: el Everest de 8.849 metros de altitud, que verá a Pemba marcar un hito tanto para el ingeniero Berlanga por su iniciativa como para dicho robot. ¿Crees que se logren ambos objetivos próximos?