Al llegar el verano, el aire acondicionado se convierte en el aliado indiscutible de cualquier hogar. Sin embargo, comprar el mejor equipo es apenas el primer paso. El verdadero reto está en saber cómo instalar el aire acondicionado correctamente. Decidir rápido dónde colgar el split para salir del paso es un error común que termina arruinando el confort y disparando el consumo de energía durante toda la temporada.
Errores a evitar a la hora de instalar un aire acondicionado
A través de su canal de YouTube, el arquitecto Marcelo Seia ha compartido una serie de vídeos que derriban estos mitos: el confort no depende de la potencia del aparato, sino de cómo se distribuye el aire. Para asegurar la correcta instalación del aire acondicionado, el experto hace énfasis en tres puntos principales a tomar en cuenta.
Evitar paredes cercanas y el "efecto ventilador"
Este tipo de ubicaciones ocasiona un "recorrido corto" del aire, que ocurre cuando el flujo choca casi de inmediato contra una pared o mueble frente a él. El aire frío rebota directamente hacia el sensor de la máquina sin mezclarse con el resto de la habitación, creando "islas" de calor. Además, buscar que el chorro pegue directo en la cama o el sofá genera una corriente helada sumamente molesta. Como aclara el arquitecto Marcelo Seia, "el split no está para tirarte aire encima".
Para corregir esos errores, se recomienda instalar el split orientando el flujo hacia la zona de paso o hacia el lado más largo y despejado de la habitación. Para lograr el verdadero confort, los deflectores (las aletas del aire) deben apuntar hacia arriba. Esto permite que el aire frío recorra la parte alta, se mezcle bien y baje suavemente de forma natural por toda la estancia.
Evitar el sol directo
Al instalar el aparato en una pared que recibe el sol directo desde el exterior, la estructura estará muy caliente. El sensor del aire leerá esa temperatura excesiva de la pared y trabajará de más de forma innecesaria, disparando el consumo eléctrico.
La recomendación es elegir siempre una pared neutra para colgar la unidad interior, idealmente una superficie interna que no esté expuesta al impacto directo del sol de la tarde en el exterior. Si no tienes otra opción de ubicación, asegúrate de que la habitación cuente con un buen aislamiento térmico exterior o utiliza cortinas térmicas para reducir el impacto del calor sobre esa estructura, garantizando así que el termostato realice una lectura real del ambiente.
Evitar filtraciones internas
Una instalación rápida a menudo implica poner mangueras de condensación demasiado largas o con mala inclinación por dentro de la casa, lo que tarde o temprano causa goteos internos, humedad y daños en las paredes.
El aire acondicionado condensa agua constantemente y necesita evacuarla por gravedad. Lo ideal es usar una manguera de desagüe que tenga una pendiente mínima del 2% hacia el exterior (o hacia el desagüe de la casa) y que el recorrido sea lo más corto y recto posible, evitando curvas o "panzas" donde el agua pueda estancarse y retroceder.
Antes de perforar la pared, tómate unos minutos para analizar el recorrido del flujo, la orientación del sol y la caída del desagüe. Una ubicación inteligente no solo te garantizará un ambiente perfectamente climatizado y libre de corrientes molestas, sino que además evitará que tu factura de luz se dispare de forma innecesaria.