Es muy extraño; quizá no te hayas percatado de esto si no compraste alguna televisión con esta forma. Hubo una época no tan antigua donde, en la sección de televisiones, existía la novedad de verlos en una forma curva. Una tecnología sin lugar a dudas innovadora, que se conseguía gracias a que se calentaba el panel rígido con los chips LED para lograr el factor de forma deseado por cada uno de los fabricantes. Hasta Apple pensó en una pantalla curva para el HomePod.

¿Por qué ya no existen en el mercado de consumo? Es una respuesta muy sencilla: su misma naturaleza los limita. Al ver la pantalla de frente, no hay ningún problema; el campo de visión es bueno. El problema es cuando sales de este ángulo, si lo ves de lado o en otra posición como normalmente verías la TV a distancia; si estás ocupado en otra actividad, no lo verías igual. Lo que es más extraño todavía es que los fabricantes no se negaron a morir con esta idea; aún es posible conseguirlas, pero para otro mercado distinto

Las televisiones curvas no eran mala idea, hasta que se descubrió dónde podrían prosperar

Probablemente, con una familia pequeña o al estar sentado frente a la televisión curva, nadie tendría problema con apreciar los detalles. Sin embargo, tener una televisión curva es posible en otra perspectiva. No fue una moda pasajera, solo se trasladó a donde sí tenía verdadero potencial. Las televisiones curvas ahora están inmersivas en el sector profesional y gamer, traducido en otras palabras, en monitores de escritorio y videojuegos. De hecho, se aprovechó la forma para poder darle mayor amplitud. Los monitores ultraanchos tienen un campo de visión mayor y con una superficie más amplia. 

Samsung es líder en monitores curvos
Samsung es líder en monitores curvos

Donde realmente se gana en esta experiencia es en la cercanía y la posición fija. La curvatura ayuda a cumplir con los principios de ergonomía. Se puede alternar la vista con varias apps en toda la extensión de pantalla sin mover el cuello. La curva cumple con el campo de visión y está a la misma distancia de los ojos sin perder detalle. 

Puede que se consideren un exceso por el factor de forma, pero hasta que no convives con una televisión o monitor curvo, no hay vuelta atrás. En mi experiencia personal, pude probar una televisión Samsung curva cuando comenzaban a rechazarse, por lo que se ponían en oferta y el precio era mucho menor. La calidad era la mejor que había tenido hasta el momento desde que las televisiones planas fueron lanzadas. Aún tengo el deseo de poder tener un monitor curvo para trabajar, aunque el sistema actual de un monitor plano junto a un MacBook Air me funciona sin tener que recurrir a ello. Es una opción a futuro, pero que va a permanecer hasta que las cosas sucedan.