La digitalización es ya un sine qua non y las organizaciones y empresas deben capacitar a sus empleados en el manejo de las TIC si lo que pretenden es competir con garantías en el mercado. Con todo, la formación debe, siempre, formar parte de las prioridades de toda organización y abarcar, por supuesto, más ámbitos que el de las TIC. En el contexto actual, con el trabajo híbrido asentado como opción, se revaloriza la formación a distancia. ¿Qué ventajas tiene? Según el informe E-learning elaborado por la escuela especializada en tecnología IronHack, cada año crece en un 8% el volumen de alumnos matriculados en programas online y más de la mitad del alumnado opta por esta modalidad de estudio directamente, ya que ofrece, explica el citado centro, “notables ventajas”.

online
 

Más posibilidades de conciliación

La mayoría de cursos online o formaciones en remoto suelen brindar más y mejores opciones a la hora de organizarse el día. Al no tener que asistir a un espacio físico, hay tanto clases en directo como pre-grabadas con tutorías personalizadas. Otra de las ventajas que ofrece el estudio en remoto es la posibilidad de elegir el espacio donde se estudia. Ya sea en una biblioteca, una cafetería conocida o una habitación de la casa, el alumno puede establecer una zona más o menos a su gusto donde se sienta más cómodo que en la clásica aula a la hora de estudiar.

Es más barata

Estudiar en remoto elimina gastos en desplazamientos y reduce también los gastos no previstos como, por ejemplo, los que se realizan en cafeterías o comercios durante el trayecto entre el domicilio y el lugar de estudio

Compatible con otros desempeños

Aunque en el caso de los talleres intensivos es recomendable que se dedique el máximo de tiempo para lograr los objetivos dentro del plazo, los formatos online y a tiempo parcial facilitan la coexistencia con otras actividades, como por ejemplo con un trabajo de fin de semana o a media jornada, con una actividad “extra” que se realice por las tardes, entre otras.